Personajes

Indios:

“Canciones como ‘Tu geografía’ demuestran que hay una verdad en el arte”

Patricio Sánchez Almeyra y Federico Pellegrini, guitarrista y batería de la banda argentina, respectivamente, reivindican la conexión con Rosario y aquella ilusión de los comienzos mientras celebran el momento que atraviesa el grupo

Indios afronta su primera gira por España con la experiencia de cuatro discos y la emoción de descubrir nuevas audiencias. Antes de su concierto en Madrid, reflexionan sobre el reencuentro musical que supuso «Artificio», la vigencia de «Tu geografía» y la apertura a nuevas colaboraciones con «Ahora es lo que me pidas», junto a Juliana, de Miranda!

Están en España de gira. Han pasado por Barcelona, Murcia y Valencia, y el jueves vienen a Madrid. ¿Cómo está siendo esta toma de contacto con el público español?

Nos toma por sorpresa en el mejor de los sentidos. Una de las cosas que tiene venir a España, en nuestro caso por primera vez, es que uno no tiene idea de con qué se va a encontrar. Hay algo que decía Fede en otra entrevista: tener expectativas cero. Y, a la vez, es imposible tener expectativas cero, porque uno fantasea con el viaje, con la gira, con las audiencias.

Creo que nos ha sorprendido para muy bien. Nos sentimos muy bien recibidos. Compartimos la lengua, así que hay algo que hace que ya estemos con un pie dentro, de alguna manera. Estamos muy contentos.

Como dice, españoles y argentinos compartimos la lengua, pero ¿han percibido algo diferente en el público español?

Sí, también hay cuestiones culturales. Primero, somos una banda nueva en España y el público viene a descubrirte, más que con todo el repertorio sabido. También nosotros somos de Argentina y el público de Argentina está loco, así que no podemos tomarlo como parámetro. Tenemos una referencia rara, nuestra referencia es imposible.

Pero el público español con el que hemos tenido relación nos ha recibido muy bien y nos ha hecho saber de la necesidad de bandas como Indios y de la música argentina, que en general tiene muy buen recibimiento aquí en España. Nos han hablado muy bien de eso, quizás por algún tipo de demagogia, no lo sabemos, pero elegimos creerles.

Después estamos disfrutando mucho de las ciudades, de la comida, del choque cultural que supone estar en otro lado. Eso siempre es muy bueno. Tanto en Barcelona como en Murcia, que son los conciertos que hemos dado hasta ahora, hemos tenido un trato excepcional.

Es su primera gira por España, pero son una banda con recorrido y muy conocida en Argentina. ¿Creen que esta gira, tanto por España como por México, les llega en un momento de madurez?

Indudablemente, sí. Es cierto que la trayectoria nos ha dado cierta madurez como grupo, como mencionas, y también siento que nos quedan cosas por madurar. El grupo nunca termina de convertirse en algo inamovible, sino que todo el tiempo hay cosas, piezas, que se están moviendo. Algo tan movilizante como una gira definitivamente nos va a traer cosas para seguir trabajando como grupo.

Pero me gusta señalar que siento que estamos en un gran momento como grupo, producto de un camino que hemos recorrido y de habernos encontrado con situaciones que nos han desembocado aquí. Ahora tenemos una dinámica grupal muy linda. No es que no la hayamos tenido, pero vale remarcar que estamos en un lindo momento como grupo.

También creo que eso se ve desde fuera. Venir a presentarnos nos deja tranquilos porque, al menos, desde fuera van a poder ver algo en buen formato.

Dentro de una semana hacen las maletas para ir a Guadalajara y Ciudad de México. ¿Varía mucho la forma de articular un concierto en función del público?

Sí, siempre se tiene en cuenta dónde se toca, para quién, cuánto tiempo y en qué contexto. No es lo mismo hacer un concierto de dos horas que uno de cuarenta minutos. Siempre tratamos de preparar conciertos específicos para cada lugar al que vamos. Obviamente, en una gira uno tiene un espectáculo preparado y las modificaciones quizás son más pequeñas.

México es una plaza a la que fuimos muchas veces. No sé cuántas, pero seguramente más de quince; más de diez, seguro. Allí ya nos conocen, hay público que nos espera y también son muy fanáticos de canciones que quizás en Argentina no lo son tanto. Existen esos regalos para cada plaza: «Les gusta mucho este tema, lo vamos a tocar para ustedes». Sí, pensamos en qué contexto estamos para armar los repertorios.

En esta gira tienen cabida canciones de «Artificio», su último disco. ¿Fue un trabajo más especial por ese tiempo sin lanzar música nueva?

Sí, claro. Creo que a través del disco volvimos a recuperar eso que se había puesto un poco en descanso, que era la musicalidad del grupo. Por un lado, hay algo más afectivo y vincular en el grupo, pero no nos olvidemos de que es un grupo de música y hay que ejercitar el músculo musical.

Volver con un disco fue una de las premisas más importantes: «Nos juntamos, pero hagamos un disco». Hay que sacudirse el polvo y ponerse a trabajar. Lo veo un poco como un disco puente para retomar, para reconectar con la música del grupo.

Después de estos años tienen una identidad sonora muy clara, pero también han dado pasos para no acomodarse en una zona de confort. ¿Cómo de difícil es ese equilibrio entre mantener la esencia e innovar?

Creo que lo difícil es mantenerse conectado con lo que uno siente y cree, con sus ideologías, sus gustos y sus emociones. Después, lo otro es un resultado de ese vínculo.

Somos de una generación en la que la música partía de la propia experiencia, de las propias emociones, de la propia investigación, de proponer: «Esto es lo que a mí me sale». La era en la que estamos tiene tanto material analizable que es mucho más fácil empezar por el final y decir: «Voy a hacer algo como esto o como aquello».

Nosotros somos de una generación un poco anterior y tratamos de mantenernos fieles a eso: ver qué sentimos, en cuál estamos y tratar de volcarlo en la música.

¿Qué permanece de Indios respecto al primer disco?

Hay algo que para mí va a estar presente por siempre: esa sensación de ser seis pibes de Rosario que se juntan con inocencia e ingenuidad a tocar música. Eso se replica a través de los años porque, en algún punto, uno nunca deja de ser una parte de su adolescencia.

Hay momentos de la vida muy fuertes. La infancia y la adolescencia imprimen mucho en uno. Después, obviamente, uno está abierto a recibir estímulos nuevos, pero hay algo que vuelve y vuelve: esa conexión con Rosario, con la ciudad, con la nostalgia de haber nacido ahí.

También esa tradición rosarina que nos alimenta, porque es una tradición musical. Hablo de Fito Páez, y hay toda una cultura musical que fue muy fuerte para la música argentina, incluso latinoamericana. También aquí, en España, hay músicos argentinos que han venido y han hecho carrera.

Es como un pulsar: siento que siempre vuelve el origen. Y hoy más que nunca, tal vez. Estamos viviendo una era muy loca, en el sentido de que hay tanta propuesta y cuesta a veces encontrar algo de identidad, que eso nos empuja a aferrarnos a esa tradición, que es más nuestra que nunca.

En ese primer disco estaba «Tu geografía», una de sus canciones con mejores cifras de escucha. ¿Qué sienten cuando, muchos años después, la gente sigue pidiéndola y coreándola en los conciertos?

Sin querer sonar arrogante, porque en definitiva hay cosas y canciones mucho más grandes que «Tu geografía», creo que confirma una idea que yo tengo y que creo que todos compartimos: existe una verdad en el arte. Sin juzgar si es malo o bueno, hay cosas que son inmortales, más inmortales que otras.

En el arte hay cosas que tienen muchísimo alcance y otras que tienen menos. Dentro de la escala de Indios, «Tu geografía» tiene mucho alcance. Cuando la tocas diez o quince años después de que empezara a existir y sigue siendo una canción que no tiene tiempo, que no tiene espacio, ahí te das cuenta de que a veces el arte conecta con ese canal medio universal. Todos la entendemos, todos la podemos recibir, a todos nos genera algo.

Y dices: «¿Dónde está esa información? ¿Por qué a todos nos genera eso?». Ahí hay algo que siento que es justamente el trabajo del artista: poder bucear en esas aguas, traer cositas de ahí y mostrárselas a las personas que quizás se dedican a otra cosa, que tienen una vida y se apoyan en los artistas para sentir esas emociones.

Que esa persona, de repente, baile, llore, se emocione, cante, hable con alguien, diga algo que no podía decir o simplemente se divierta. «Tu geografía» es un caso que comprueba eso: ese lugar existe, hay algo ahí que no es ni malo ni bueno, es universal. Después hay un montón de otras cosas, cuadros, canciones, libros, que pasan al cementerio del arte. No sé, no conectaron.

La acogida del público y esa conexión no están en su mano, pero ¿cuando hicieron «Tu geografía» ya tenían el pálpito de que iba a funcionar muy bien?

Creo que hubo las dos cosas. Fue una sorpresa porque al día de hoy nos sigue pasando esto en lugares impensados para nosotros. Como aquella vez que fuimos a México por primera vez y vimos que cantaban la canción con mucha euforia y mucho entusiasmo. Fue como: «¡Guau!». Era impensado para unos pibes que nacieron en Rosario. En ese sentido, sí que deslumbra.

Por otro lado, recuerdo que cuando grabamos el disco, «Tu geografía» era un tema que nos gustaba mucho. Ahí sí había algo de resonancia con lo que luego se terminó dando, pero el alcance siempre es impensado. Siento que está fuera de nuestras manos, como bien dices.

A propósito de sus orígenes, me gustaría que me dijeran individualmente en qué momento sintieron que Indios era un proyecto asentado, que iba más allá de un pasatiempo o de juntarse para tocar y del que podían vivir.

Patricio Sánchez: Vivir de esto es algo que tomó sus años y siempre está en constante desarrollo. Uno crece y cada vez pretende más del proyecto. Vivir de ello fue algo que fue llegando y a lo que todo el tiempo uno le pide más, porque es así.

Yo no soy miembro fundador de Indios, no estoy desde el primer día, pero somos de la misma ciudad y nos conocíamos. Siempre fui músico y, en los primeros años de Indios, yo era un oyente de la banda. Te estoy hablando de 2010, 2011, 2012, hace muchos años.

Recuerdo que en ese momento me daba cuenta de que era una banda que tenía algo que el resto no tenía en la ciudad donde vivíamos. Ya me daba cuenta sin ser miembro. Después, cuando entré a la banda, en 2015, cambió mi perspectiva. Desde entonces hasta ahora pasaron un montón de cosas y hubo mucho crecimiento que ya viví desde dentro. Pero recuerdo verlos en vivo, escucharlos y decir: «Acá hay algo».

Federico Pellegrini: Yo tampoco soy fundador, pero sí podría decir que estoy desde los primeros tiempos. Me preguntas en qué momento... Fue algo que se transformó. Es raro, porque es difícil ubicar un momento en el que haya dicho: «Ahora es algo serio».

Particularmente, la música siempre fue algo que tomé con compromiso y seriedad. Es cierto que en un momento el proyecto empezó a crecer y a demandar cierta presencia en lugares y cierto trabajo del grupo: ir a presentar, estar acá, estar allá. Se empezó a notar que había algo que iba un poco más allá de nosotros. Ahí creo que toma ese costado más profesional, por así decirlo.

Pero, en cuanto al compromiso, siempre fuimos muy comprometidos con el proyecto, siempre hubo mucho énfasis. Desde los comienzos, aunque no nos escuchaba tanta gente, ya nos lo tomábamos como si el disco que estábamos haciendo fuera a ser el disco de nuestras vidas.

No sé si hay otra forma de hacerlo con el arte, de no estar cien por cien inmerso en lo que uno está haciendo. Obsesionarse un poco, creer mucho en lo que está haciendo, más aún cuando lo compartes con tus amigos. Siempre fue algo muy importante en la vida de cada uno de nosotros.

Han lanzado hace pocos días una nueva canción, «Ahora es lo que me pidas». ¿Estamos ante un adelanto de un nuevo trabajo?

No necesariamente, y sí. Es algo que vamos a decidir en el futuro. En general, entre discos siempre sacamos canciones y empezamos a buscar estéticas o cosas. Vamos fluyendo: «Che, nos gusta este tema, saquémoslo». Es algo que la era en la que vivimos permite y jugamos también ese juego.

Después, al momento de hacer el disco, vemos si conceptualmente [pasaje poco claro] esas canciones pueden ser incluidas o no. ¿Estamos ante un adelanto? No sabemos, puede ser.

Sí teníamos muchas ganas de compartir música con otros artistas, en este caso con Juliana, de Miranda! Es algo que Indios no hizo casi nunca, solamente tenemos dos colaboraciones. Estamos incursionando en eso y nos encanta porque también nos saca un poco de nuestra propia neurosis y nos abre puertas a otros lugares, a otros artistas y a otros ámbitos. Es todo ganancia, así que nos gusta.

¿Qué mensaje enviarían al público madrileño para animarlo a verles este jueves?

Es un lindo momento para venir a mostrar Indios a Madrid por primera vez, porque ya hay cierta trayectoria y un repertorio muy rico, formado por la conjunción de los cuatro álbumes.

Como espectáculo, siento que hay algo muy interesante para ver, para descifrar en la banda. Hay cierta mística que atrapa en las canciones, en las letras y en nosotros como grupo hoy día. Creo que es un buen plan para los madrileños.

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