Luci Álvar:
“El sufrimiento es necesario, ningún aprendizaje es cómodo”
Su perfil de Instagram contiene una reflexión que es casi un leitmotiv: “Todo lo que vivo acaba siendo una canción”. Fiel a ello, Luci Álvar se ha basado en una experiencia personal para dar forma a su nueva canción, ‘No vuelvas a llamar’, donde habla de “una herida que ya no duele”.
¿Qué sensaciones tiene ahora que 'No vuelvas a llamar' ya es una realidad?
Muy buenas sensaciones. Estoy muy contenta porque sé que está llegado a gente. Hay oyentes que me dicen: “La tengo en bucle”. Yo no me lo puedo creer. Me han dicho que se sienten identificados, aunque no sea la misma historia que me haya pasado a mí. Es una historia bastante general. Lo que yo quería era que, si alguien podía sentirse identificado, ojalá poder ayudar a alguien para que vea que de ahí se sale, porque esta canción habla desde la fuerza. Creo que eso, aunque sea a pequeña escala, está conseguido porque me ha escrito gente y estoy muy contenta con eso.
La letra de la canción habla de una herida que ya no duele ¿Ha sido fácil encontrarle este punto emocional en una composición de Jonathan Pons?
Sí, sí, sí. Jonathan es muy cañero con las composiciones, pero me ha ayudado un montón a darle también la emoción. También me han ayudado con la letra Barei y Aty. Les conté la historia y nos pusimos ahí todos a escribir. Fue una canción que salió rápido, en una hora casi estaba escrita la letra y en dos o tres horas teníamos el tema entero. Salió superfácil. Me lo pusieron muy sencillo.
¿Hay una parte personal, entonces, en esta historia?
Sí, claro. Es una historia mía que yo les conté y les dije: “Me encantaría escribir sobre esto”. Lo hicimos en nada. Fue la creación más rápida de mi historia.
Se habla de amor en la letra, pero, ¿también de amor propio?
También se habla de amor propio, sí. Porque es una relación antigua de la que ya salí y se habla desde una fuerza que sacas del amor propio. Yo ya no soy esta persona que me dejo llevar solo por una atracción y me voy a una relación que no tiene base, no tiene sentido, no es sana, en definitiva, una relación tóxica. Cuando sales de una relación tóxica es porque tu amor propio te ha ayudado. Lo bueno es que, al menos, te queda un gran aprendizaje de todo ello.
No siempre las relaciones que más felices nos hacen son las que más nos ayudan a aprender. Es necesario pasar por momentos malos en la vida para saber realmente lo que quieres.
¿Hemos dejado de romantizar el sufrimiento?
Sí, total. El sufrimiento es necesario en el ser humano porque ningún aprendizaje en esta vida va a ser cómodo, o muy pocos, quizás en el colegio, pero la mayoría de los aprendizajes en la vida son incómodos, no solo en el amor. La vida te va poniendo situaciones y tú vas aprendiendo. Yo lo veo así. Me parece que ya no hay que romantizar el sufrimiento por el amor, es una algo muy normal que nos va a pasar a todos y que nos puede dejar aprendizajes.
En su perfil de Instagram tiene fijado un vídeo donde lanza una pregunta al público: ¿qué significa para ellos la frase “otras bocas robando lo nuestro”? ¿Qué respuestas le están llegando?
Hubo mil interpretaciones. Había muchas de cuernos, infidelidades múltiples. También hubo interpretaciones de personas que se meten en la relación sin que sea necesario. En esas situaciones, yo opino que eso no es culpa de la tercera persona, sino de quienes están dentro de la relación; el compromiso lo tiene la otra persona, no una tercera. Hubo también respuestas de gente que habla por hablar, que mete cizaña en una relación o incluso miente a una de las personas para que corte esa relación.
Por otro lado, yo soy dentista, así que también hubo respuestas apuntando a pacientes que nos roban el tiempo. En esa línea, otro paciente me dijo: “Cuando llamo a la clínica y no me dan cita porque está ocupada toda tu agenda, siento que otras bocas están robando lo nuestro”.
Hubo ese tipo de respuestas, no digo que sea mi historia.
Esta canción también la ha interpretado en gallego. ¿Qué significa para usted cantar en su lengua materna?
Me parece muy lindo, muy bonito. Claro, obviamente no va a conectar con toda España porque no es su lengua, pero cuando estoy en Galicia, si puedo cantar en gallego, me gusta, es como reconectar con lo que somos, con mis raíces. Me parece que todas las lenguas, por muy pequeñas que sean, tienen algo muy bonito, la diversidad es preciosa.
En gallego o en castellano, pero desde luego la canción a nivel vocal parece exigente.
Sí, efectivamente, es exigente. Hay agudos que requieren de mucha concentración, porque, si no, no llego.
¿Qué ha sido lo más complejo a la hora de afrontar esta canción?
Lo más difícil, como era una historia un poco triste, fue darle ese toque de fuerza. Lo que sucedió es que, como ya era pasado, me di cuenta de que no se me hizo tan difícil como yo pensaba. Me di cuenta de que sí que lo había superado de verdad porque no me costaba nada cantarlo con fuerza. Si la hubiera publicado cuando me pasó esa historia, la hubiera cantado desde un tono de tristeza, melancolía total. Ahora la canto no con rabia, pero con fuerza y con autoridad, como diciendo: “Yo mando sobre mi vida”.
A nivel de sonido, ¿la ve muy diferente respecto a temas anteriores, como por ejemplo 'Dices que me quieres'?
Sí. Cuesta mucho trasladar al estudio lo que yo me monto en mi cabeza, la letra que me voy componiendo y a la que visto con una melodía a partir del ukelele. Eso Jonathan Pons lo hace muy bien. Esta es la canción que hasta ahora más me ha gustado cómo ha encajado. A partir de ahora quiero seguir por esta línea. Las anteriores son parecidas, pero tienen un punto más melancólico. Quiero hacer canciones un poco más bailables, porque, para mí la danza, moverse como cada uno quiera, es terapia, aunque no tengas una formación en ello.
En su trayectoria se suele destacar la coherencia y la personalidad. ¿Qué siente cuando escucha estos dos atributos referidos a su música?
Me hace mucha ilusión, la verdad. Tener personalidad en el mundo del arte es muy importante y, a la vez, muy complicado. En ocasiones, solo por lo que ven de ti en Instagram, como fotos bonitas en las galas, pueden pensar que no tienes mucha personalidad, que eres una chica más que se pone mona para ir a las galas. Si eres capaz de transmitir tu personalidad y que traspase la pantalla, es un halago que me digan eso. Me genera mucho orgullo.
Ha aludido anteriormente a esta vertiente profesional como odontóloga. ¿Es difícil compaginarlo con la música?
A veces estoy muy cansada (entre risas). Entre semana paso muchas horas en la clínica, mientras que el fin de semana muchas horas dedicadas a esto: entrevistas, grabar temas, intentar hacer conciertos. En general, tengo poco tiempo de descanso, ahora mismo el ocio en mi vida no existe. Logro sacar algo de tiempo para estar con mi familia todo lo que puedo, además de con mis amigas, y mi pareja, el resto, trabajar. Es sacrificado, pero también puedo decir que para mí la música me lo compensa.
¿Se parecen en algo esas dos dedicaciones?
Yo les he encontrado su parecido. Dejar los dientes bonitos también tiene su arte. Y las dos tienen su punto curativo. La música te cura el alma y la odontología a veces te quita unos dolores catastróficos. Por eso sí que les encuentro mucho en común.