La ZBE avanza entre críticas y acusaciones cruzadas

La aprobación inicial llega tras un empate resuelto por la alcaldesa

La futura Zona de Bajas Emisiones continúa su tramitación tras obtener la aprobación inicial en un Pleno gracias al voto de calidad de la alcaldesa, Candelaria Testa, tras un intenso debate entre el Gobierno municipal y los grupos de la oposición sobre las consecuencias de las futuras restricciones al tráfico.

Gobierno y oposición discrepan sobre su impacto real

La concejal de Transición Ecológica, Trinidad Castillo, defendió una ordenanza que, según explicó, nace respaldada por estudios de movilidad, ruido y calidad del aire. También insistió en que la regulación tendrá un impacto limitado, ya que afectará únicamente a vehículos sin distintivo ambiental que no pertenezcan a residentes. “Solamente afecta al 2,5% del parque circulante total. Por eso es una medida totalmente proporcionada”, afirmó”, resaltó.

Desde Vox, su portavoz, Pedro Moreno, rechazó la ordenanza por ser una “ingeniería social” que “castiga” a trabajadores, autónomos y familias con vehículos antiguos, reclamando su retirada completa. El concejal del PP Luis Saceda también mostró el rechazo de su grupo al modelo planteado al entender que resulta “restrictivo” para vecinos y comercio. El edil ‘popular’ solicitó ampliar las exenciones, además de retrasar la entrada en vigor hasta 2030.

AYUDAS

En su réplica, Castillo defendió que la propuesta municipal es la alternativa “que menos daño puede hacer” a la ciudadanía y destacó la incorporación de excepciones para facilitar desplazamientos por motivos laborales, sanitarios o personales. Durante el cierre del debate, Testa acusó al PP de “alarmar a los vecinos” con interpretaciones “falsas” sobre el contenido de la ordenanza y avanzó que el Ejecutivo mantendrá las ayudas destinadas a la adquisición de vehículos eléctricos.

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