El Rincón de Vespok esconde un oasis gastronómico para disfrutar de una experiencia onírica sin salir de la capital

Tras la vegetación de Puerta de Hierro, una plaza de cuento acoge este espacio culinario con una propuesta específica para cada época del año que te permite viajar a través del paladar

A tan solo 15 minutos del centro, en una tranquila urbanización del distrito Moncloa - Aravaca, alejada del bullicio de la capital, descubrimos El Rincón de Vespok (Isla de Oza, 16). Su terraza, rodeada de vegetación, emana una calma propia del medio rural que permite disfrutar del momento con todos los sentidos. Desde un aperitivo al sol hasta una velada bajo sus cálidas luces, cualquier ocasión invita a darse un homenaje en esta placita ajardinada y aprovechar el buen tiempo alargando el verano.

El personal brinda a los clientes una atención cercana desde el principio y cuida cada detalle en las mesas, reforzando el carácter acogedor del restaurante. Su carta, aúna una amplia y variada propuesta gastronómica de cocina tradicional española. Parece difícil elegir los platos cuando todo es apetecible, así que dejarse recomendar por los camareros para pedir es una buena opción.

  • Zona chill out de la terraza del restaurante

BOCADOS DE UN VIAJE CULINARIO

Para abrir el apetito, destacan sus gildas con anchoas y boquerones. A esto, se suman otras opciones de picoteo como las croquetas, la tortilla, la ensaladilla rusa o el jamón ibérico de bellota. Son entrantes pensados para compartir antes de elegir un plato principal con el que deleitar y conquistar al paladar. Todo ello acompañado de panes artesanales de maíz, semillas y blanco.

Con productos seleccionados minuciosamente, apostando por la frescura, el origen y la estacionalidad, en El Rincón de Vespok elaboran platos que ponen en valor la calidad de la materia prima. Uno de los más aclamados, tanto por su sabor como por su textura, es el tartar de atún rojo de almadraba.

  • Tartar de atún rojo de almadraba

Más allá del mar, cuentan con otras tras opciones reseñables como la lasaña de rabo de toro o el solomillo con salsa al cabrales. Cualquier plato deja buen sabor de boca, pero el broche de oro lo pone la tarta de quesos ahumados. Cremosa y caliente por dentro, cada cucharada se funde con el paladar. Además, disponen de una amplia bodega para maridar cada una de sus elaboraciones, así como de una carta de cócteles perfecta para alargar la sobremesa.

Todo esto unido al ambiente íntimo que se respira, desdibuja las razones para levantarse y despierta el interés por volver. Lo que fue una pequeña capilla construida en 1965, ahora es un refugio ideal para vivir una experiencia sin prisas que va mucho más allá de la mesa. Detrás de su nombre, que viene del término inglés Bespoke, que significa hecho a media, su atmósfera serena invita a quedarse demostrando así, en plena vuelta a la rutina, que es posible desconectar del ritmo de Madrid sin necesidad de salir de la ciudad.

  • Reservado de la planta alta

EL RINCÓN DE VESPOK

Dirección: C/ Isla de Oza, 16

Horario: abre todos los días a las 11.30 horas. De domingo a miércoles cierra a las 00.00 horas y de jueves a sábado a la 01.00 horas.

Reservas: por teléfono 910 880 193, por WhatsApp 680 752 330 y por email reservas@elrincondevespok.com

Este restaurante forma parte del Grupo Vespok, junto a otros como Taberna Salitre (Juan Bravo, 25), un espacio más desenfadado y canalla con una propuesta gastronómica castiza. Mantiene el alma tradicional, pero infunda un espíritu moderno.

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