Personajes

Pasión Vega:

“Estas canciones de la filmografía de Almodóvar están en la memoria de todos”

Pocos años después de homenajear a Lorca, la artista recopila en ‘Pasión Almodóvar’ los temas más conocidos de la filmografía del director manchego. Inmersa en plena gira, este viernes 13 lanza un disco con esos temas

Dos Oscar, un León de Oro, varios premios Goya... No quedan dudas de que Pedro Almodóvar es, por derecho propio, uno de los personajes más importantes de nuestra cultura. Así lo entiende también Pasión Vega, quien rinde homenaje al director manchego con un espectáculo y un disco homónimos: ‘Pasión Almodóvar’.

Ha cantado a Carlos Cano, a Lorca y ahora se adentra en el universo de Pedro Almodóvar. Pocos artistas de este país habrán puesto de relieve a tantas figuras de nuestra cultura.
Es un orgullo, claro. Son regalos que me hago como intérprete, porque son repertorios y propuestas artísticas de mucho nivel, con mucha calidad y con mucha profundidad.

¿Cómo surgió la idea de hacer este homenaje musical al universo de Pedro Almodóvar?
La idea surge realmente de la mente privilegiada de Joan Antón Rechi, un maravilloso director de escena que trabaja mucho en ópera por todo el mundo. Él estaba programando algunos festivales en España y me propuso este proyecto para dos conciertos: uno en Andorra y otro en el Festival de Peralada. Cuando me lo planteó me pareció algo maravilloso, increíble. Pensé: “¿Cómo no se me ha ocurrido antes?”. Al empezar a seleccionar las canciones con Moisés P. Sánchez, que es la persona que elegí para que me acompañara como escudero en este proyecto, nos dimos cuenta de lo difícil que era elegir solo quince o diecisiete temas entre toda la música que aparece en las películas de Pedro. Nos fuimos quedando con canciones de todas las épocas que pudieran amplificar ese colorido que Pedro Almodóvar había plasmado en sus películas. Cuando estrenamos y vimos la intensidad que había tenido el concierto a nivel emocional e interpretativo, pensamos que no podía quedarse en solo dos funciones. Había sido un trabajo de muchos meses y muy profundo, así que decidimos convertirlo en una gira.

Le pedimos permiso a Pedro para utilizar su nombre y fue muy cariñoso con nosotros. Nos dijeron desde su oficina que no había ningún problema y que nos deseaban mucha suerte. Tenemos un equipazo y está siendo muy bien acogido por el público, así que estamos muy contentos.

Con más de veinte películas en su filmografía, el proceso de selección de canciones debió de ser complicado. ¿Cuánto ha habido de gusto personal?
Mucho, sin duda. Hay muchas canciones del universo de Pedro que también forman parte de mi banda sonora personal, de mi infancia y de mi juventud, sobre todo en lo que tienen que ver con las canciones mexicanas, las coplas y los boleros. Ahí aparece esa niña que soñaba con ser cantante. Muchas de esas canciones me han movido por dentro y están ligadas a escenas icónicas de las memorias sentimentales de quienes somos seguidores de las películas de Pedro. Por ejemplo, ‘Volver’ o ‘Un año de amor’ son momentos de su filmografía que tenían que estar sí o sí en el espectáculo y en este disco.

¿Con qué película de Pedro Almodóvar se siente más identificada
Con muchas, sobre todo con muchos de los personajes femeninos de sus películas. Son mujeres puestas a prueba, mujeres fuertes que afrontan las adversidades de otra manera. Siempre digo que son mujeres reales, con defectos, que eso normalmente no aparece en el cine de Hollywood. Son madres, hijas, amantes, amigas... mujeres resilientes con las que me siento muy identificada en muchos de los momentos. Hay mucho ahí de la mujer que quiero y que me gusta ser.

El repertorio incluye boleros, copla o canciones iberoamericanas. ¿Ha habido alguna especialmente difícil de llevar a su terreno?
Es curioso pero creo que la canción que hemos transformado más conceptualmente hablando es el ‘A tu vera’, es una copla que conozco desde pequeña, pero no la había cantado nunca. Creo que es la canción que más trabajo nos ha costado encajar, porque las coplas tienen mucho de parada, de expresión propia de la intérprete. Para el cuarteto de jazz seguir a una voz así es complejo. Es la canción que más veces hemos tenido que repetir y a la que más vueltas hemos dado para poder encajarla tanto con la voz como con lo que queríamos proponer. Al final se ha convertido en una de mis favoritas dentro del disco. También está ‘Ne me quitte pas’. Yo no hablo francés, así que ha sido un reto, he trabajado la pronunciación, pero poder expresar realmente lo que quieres transmitir en otro idioma es complicado aunque también maravilloso. Cuando te quitas todos esos miedos es muy bonito. El francés es un idioma que suena increíble cuando se canta. Me ha gustado esa experiencia.

El primer single del disco ha sido ‘En el último trago’. Es una canción que han versionado muchos artistas, desde Chavela Vargas hasta Rozalén. ¿Es difícil encontrar su propia voz en un tema tan conocido?
Al final lo que prima en este espectáculo y en esta producción no es hacer algo donde no se reconozca la canción original; al contrario, partimos de la base, de la historia real que hay detrás de cada canción, de su motor, estudiar al compositor y a la intérprete fundamental de este tema, que fue Chavela Vargas. Desde ahí hicimos nuestra propia recreación, siempre desde el respeto. No se trata de deconstruir la canción, sino de construirla desde la improvisación, afrontando las canciones sin ningún tipo de ataduras, con libertad. Creo que eso ha funcionado bien. Nos hemos entendido a la perfección Moisés y yo y después con el resto de instrumentos. Las canciones las hemos ido construyendo desde la emoción personal de cada uno y también a nivel colectivo.

También interpreta ‘Se nos rompió el amor’, una canción icónica que interpretó Rocío Jurado. Imagino que un reto vocal mayúsculo.
Muchísimo. Quizás es una de las canciones que, de no haber estado en este proyecto, no me habría atrevido a interpretarla. Tenemos el recuerdo vivo de la voz de Rocío, que la interpretó como nadie. Desde luego que es un reto para mí porque mi voz es muy diferente a la suya, la de Rocío era una voz muy fuerte, muy potente; yo trabajo con otra sensibilidad. No hay concierto en el que no me emocione con ella, casi no puedo acabarla. Manuel Alejandro es uno de mis compositores favoritos y, además, supone cantar algo tan hermoso, por lo que creo que todos hemos pasado en algún momento de nuestra vida, cuando no ha pasado nada pero ha pasado todo, soltar es lo más difícil, y esta canción te atraviesa.

En el repertorio también aparecen ‘Un año de amor’ o ‘Piensa en mí’, dos temas que están dentro del repertorio de Luz Casal. ¿Es también una especie de homenaje a su figura?
¡Es verdad! Además las dos son de la misma película. Es un homenaje a esa gran mujer, también a Chavela Vargas, que siempre está presente de alguna manera cuando hablamos de ‘Piensa en mí’, aunque la hemos descubierto más con la voz de Luz. Pedro mostró su pasión por Chavela, de quien luego se hizo un gran amigo, eran almas gemelas. Hacer este disco y este espectáculo a través de él me da la posibilidad de saldar cuentas con muchas intérpretes que admiro y en las que me he inspirado a lo largo de mi carrera. Es muy bonito beber de esas fuentes y devolvérselo al público en forma de canción.

Ha mencionado varias veces a Moisés P. Sánchez . ¿Cómo ha sido trabajar con él?
Es un músico que sabe escuchar y en el que puedes confiar plenamente. Escucha lo que le propones y lo transforma con una inteligencia musical increíble. Además es un gran improvisador. Hay momentos en los que yo no sé exactamente cuándo voy a entrar y simplemente nos miramos en el escenario y seguimos adelante. Eso me encanta porque no lo había experimentado antes. Hay finales abiertos y momentos de libertad total, no llevando las cosas tan atadas. A nivel musical es increíble, pero también a nivel humano. No quiero decir que es el mejor pianista de este país porque no quiero ofender a nadie, pero creo que es uno de los músicos más importantes en España y es una suerte poder presumir de él en el escenario. Lo que hay con él es oro molido. Esto no es posible si no se da esa conexión. Estoy aprendiendo mucho de él.

El espectáculo ya ha pasado por varias ciudades. ¿Cómo está siendo la respuesta del público?
Maravillosa. Estamos felices porque la propuesta a nivel estética es muy almodovariana, con mucho colorido y un arco de luces que simboliza ese paso a otro universo diferente cuando entras en escena, me transformo como mujer y como artista. El público siente cada canción, canta con nosotros. Son canciones que están en la memoria de todos y que forman parte de cada uno de nosotros. Me encanta ver dentro del público a gente de diferentes generaciones, porque en el cine de Pedro hay gente joven y también mucha madurez. Lo estamos disfrutando muchísimo, cada noche más, nos da pena cuando se termina cada concierto, se hacen cortos.

Después de interpretar un repertorio tan intenso emocionalmente, ¿cómo sale del escenario?
Destrozada (entre risas). Salgo feliz porque siempre dentro del concierto encontramos momentos de luminosidad y, además, hemos elegido para terminar ‘En el último trago’, que es una canción de despedida pero sin despecho ni acritud. Esa forma de despedirnos del público, haciéndoles partícipes, me da mucha paz. Pero es verdad que es un concierto muy intenso y requiere mucha concentración y mucha introspección, sacar esa profundidad que una lleva dentro, tanto que te desnudas emocionalmente delante del público, te sientas poca desprotegida y, al mismo tiempo, es muy sanador.

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