Personajes

Ana Carla Maza:

“Haber elegido al violonchelo como compañero de vida me hace feliz”

La violonchelista y cantante cubana llega el jueves 27 de febrero a la Sala Villanos para presentar su último disco de estudio, ‘Caribe’. En su propuesta musical se dan la mano la tradición y la modernidad, celebrando la diversidad

Ya había pisado anteriormente varios escenarios de nuestro país, pero la fecha del pasado 5 de febrero estaba marcada en rojo en la agenda de Ana Carla Maza. La razón, el comienzo de una gira por España que tiene como colofón la actuación del próximo 27 de febrero en la Sala Villanos.

¿Qué sientes al venir de gira a España con este ‘Caribe world tour’?Estoy muy emocionada de estar aquí, en Madrid, en esta ciudad tan vibrante, donde miro por la ventana y estoy contenta de ver el sol. Además esta gira nacional se viene con mucho entusiasmo.

Rematas esa gira por España el 27 de febrero en la Sala Villanos de Madrid. ¿Qué expectativas tienes de cara a este concierto?
Esta gira por España que arrancó el 5 de febrero me tiene muy emocionada porque es un nuevo espectáculo. Llegar a la Sala Villanos me pone contenta, porque la sala ya una presencia de diversidad musical, de propuestas musicales y de conectar con el público. El público en Madrid es muy generoso, es tal cual como cuando vamos a comernos unas tapas. También estoy contenta de honrar mis raíces como caribeña, como latina, es importante porque para mí la cultura latina representa el compartir, la alegría de vivir, también los apagones, de repente no hay electricidad, pero aun así nos mantenemos contentos, sacamos una guitarra y nos ponemos a tocar. Es un poco esta filosofía de vida la que yo traigo para compartir con ustedes, donde hay mucho baile, mucho canto, mucha conexión con la música y, sobre todo, con mi violonchelo. Es un instrumento del que todos pensamos que es clásico y que solamente se usa para orquesta sinfónica, pero yo defiendo un mundo de violonchelo sin fronteras, sin barreras, toco el violonchelo mezclando géneros, fusionando géneros de la música y estilos diferentes, desde un merengue, una bossa nova, un tango, una cumbia, una salsa cubana, con reggae, con el pop, con el rock, con el urbano... Toda esta soy yo en mi esencia de una persona curiosa, me gusta indagar, me gusta viajar, me gusta conocer diferentes culturas del mundo y todo eso lo llevo a mi esencia, honrando siempre mis raíces.

Esa esencia está muy presente en el disco que presentas, ‘Caribe’, que veía la luz en 2023. ¿Qué valoración haces de la acogida?
Estoy muy emocionada porque realmente para mí el público es quien tiene la verdad. El público lo vive, lo goza y lo disfruta mucho, y esto lo puedo comprobar en los escenarios. Aunque uno llegue de un viaje de no sé cuántas horas, las giras también son muy intensas, uno llega a esos escenarios y cuando pones el pie se siente inmediatamente esa conexión, ese agradecimiento y esa magia única que se siente en los espectáculos en vivo. Eso es lo que ha provocado este disco, me ha dado la oportunidad de sentirme como en casa en cada lugar donde voy.

Hablamos de un disco que escapa a los cánones de la música ‘mainstream’, muy peculiar en cuanto a la fusión de sonidos. ¿Cómo fue su proceso de creación?
‘Caribe’ lo compuse durante mi gira anterior, que tuvo 150 conciertos en 21 países. Estaba todo el tiempo de gira y tenía que estar conectada siempre con la creatividad, pero por una necesidad humana, por una necesidad de estar realmente conectada con un cotidiano creativo, como el panadero que va a ser su pan cada día. Recuerdo en un viaje a México de 10 horas en el avión en el que estuve haciendo partituras, para tiempo después estar en el lago de Annecy en Francia o en un castillo en Portugal. En todos aquellos lugares por los que me llevó la gira pasada yo estaba componiendo, centrada en cantar por las noches canciones, pero también de crear otras nuevas. Son hábitos de compositora, estar diariamente intentando conectar con la poesía cotidiana. Este disco de ‘Caribe’ se compuso viajando, explorando, curioseando por el mundo, de un café en la mañana, de un rayito del sol que sale, de una historia de alguna persona que conocía... Y todo esto reflejaba en mí sentimientos y emociones que las conectaba con mis raíces, con mi esencia de lo que soy.

¿Crees, por tanto, que este disco no se podría haber gestado sin esas raíces latinas?
Este disco es parte realmente de mi esencia y de mi experiencia, de mi vida, y estoy muy agradecida. Recuerdo ese barrio de La Habana, de Cuba, de Guanabacoa, un barrio de la música afrocubana, de las fiestas, de todo lo que pasaba en la música popular. Esto para mí es mi esencia. Yo tuve una infancia feliz, donde nunca me faltó el amor de mi familia ni apoyo en las cosas sencillas y simples, teníamos apagones de 24 horas pero tenía una familia que me hacía sentir realmente bien porque había instrumentos en casa. Me acuerdo que mi abuela me llevaba a las clases de violonchelo, durante horas teníamos que ir de un lado de La Habana al otro, en unos carretones de caballo, cargando un chelo que era más grande que yo. Eso para mí es ‘Caribe’, también el enamoramiento, soy una persona muy enamoradiza, me enamoro de todo. Tendría que volver a nacer para hacer otro disco de otra cosa, pero nací en Cuba y eso para mí es una bendición.

Has mencionado Guanabacoa, que además da nombre al primer corte del disco. ¿Había un deseo de rendir homenaje a ese lugar tan especial?
Totalmente, un deseo de rendir homenaje a ese barrio done históricamente nacieron grandes músicos, de ahí los más grandes rumberos y es el barrio donde yo fui a vivir con mi abuela para estudiar las clases de violonchelo. Es curioso, en medio de ese barrio rumbero había una pequeñísima escuela de violonchelo, en Cuba, en el Caribe, este instrumento tan europeo. Esta canción es un homenaje a esta cultura, también a ese dejar que las horas pasen, a esta casa de la abuela y a estos vecinos del barrio.

Aunque tienes un sello personal, ¿percibes algún poso de la música que ha hecho tu padre?
Claro, mi padre es un compositor y pianista muy querido, realmente lo admiro muchísimo. Lo que me han transmitido mis padres, desde muy jóvenes, es este amor por la música y este respeto; decidir ser músico y dedicarse a la música es un sacrificio muy grande porque son muchas horas, es mucha dedicación, desde niña, cuando todos iban a jugar, yo tenía que quedarme ensayando, igual que de adolescente, cuando todos iban de fiesta o de botellón, yo jamás, tenía que estar ensayando. Ese respeto por la música es como ser panadera y venir de casas de panaderos, el pan es sagrado. Además, todo lo que ellos sabían del jazz me lo transmitieron y gracias a esas raíces he podido yo realmente después hacer mi propio estilo.

‘Caribe’ consolida el éxito que tuviste con el álbum anterior. ¿Qué es lo que te genera más orgullo de tu carrera?
Todos los días estamos creciendo, como artista y también como persona. Creo que el artista refleja lo humano que somos dentro también y los valores que tenemos. Estoy convencidísima, cada día más, de que los valores del amor son importantes, del amor hacia nosotros, del amor hacia las personas que nos rodean, de decidir dónde queremos estar, a qué queremos dedicarle tiempo, estamos en una sociedad en que hay muchas cosas y de una cierta manera haber sido una niña concentrada desde muy joven dedicándole tiempo a mi pasión es algo que me ha ayudado a seguir ese camino, esa voz interna que me dice sigue por este camino, aunque vayas quizás en contra de todo lo que está pasando. Es ese camino que uno siente verdadero, propio. Siento que lo más bonito de la persona que soy hoy, es que soy una mujer que escucha su corazón y que tiene sensibilidad.

En el álbum se alternan canciones puramente instrumentales con otras en las que muestras tu talento vocal. ¿Te sirve esa variedad para articular diferentes bloques en los conciertos?
Claro que sí, el directo es un espectáculo increíble, estamos hablando de una hora y 45 minutos, casi dos horas de show, tiene mucha potencia. Están las canciones, está la voz, pero también están las partes instrumentales, tenemos partes de baile, tenemos partes de cello, voz y baile, realmente hay una diversidad de colores muy bonita y eso refleja mi personalidad, porque soy una persona muy curiosa, siempre estoy haciendo algo, si yo no me aburro en mi espectáculo, es buena señal, mi prueba para saber si algo está bien, es que no me aburra.

¿Qué es para ti el violonchelo?
El violonchelo para mí es un instrumento muy hermoso que nos hace vibrar con nuestra alma, con nuestro corazón, el violonchelo nos resuena. Es un instrumento que tiene una tesitura como la voz humana, el violonchelo te toca directamente el corazón, es de los pocos instrumentos que realmente tienen una conexión directa a la emoción. Por eso fue que me enamoré de él, es mi mejor amigo, viajo con él siempre por el mundo y el violonchelo ha sido realmente mi compañero de vida hasta el día de hoy, en mis penas, en mis alegrías, en mis fracasos, en mis éxitos... en todo. Estoy realmente feliz de haberlo elegido como compañero de vida.

Has mencionado anteriormente esa gira que te llevó por más de 20 países. ¿Hubo alguno de ellos donde te sorprendiera la acogida del público?
Más que un país, me quedo con la ciudad de Sevilla. El público fue tan maravilloso que me recibió al final del concierto con aplausos espectacularmente armonizados. Fue algo maravilloso y siento mucha pasión con el público hacia mí, recibo realmente un amor muy grande de parte de todos ellos, de personas que me siguen desde hace años y que me apoyan al 100%. Lo agradezco muchísimo, siento realmente esa alegría de estar ahí en el concierto.

¿Qué sueños artísticos te quedan por cumplir?
Bueno, pues por ahora este 2025 esta gira toca disfrutarla al máximo, porque soy de vivir en el presente y después ya vendrán muchas otras sorpresas que las diré en otra ocasión.

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