De regreso a España tras décadas desarrollando su carrera en México, Lisardo presenta ‘Atlántico Tour’, un espectáculo ambicioso que recorre canciones emblemáticas de España y Latinoamérica acompañado por una gran banda en directo.
Lisardo:
“Atlántico es un proyecto para unir corazones a través de la música”
Con estreno en Inverfest este miércoles 21 de enero, el cantante y actor habla de identidad, raíces, emoción escénica y del poder de la música como lenguaje común en tiempos de fronteras y migraciones.
Vuelve a España para presentar Atlántico Tour, que arranca el 21 de enero en Inverfest. ¿Cómo definiría este espectáculo?
No sé si es importante para la gente, pero para nosotros lo es muchísimo. Atlántico es una ilusión que tenemos Gabriel —mi manager, amigo y productor— y yo desde hace muchos años. Es un espectáculo con canciones de toda Hispanoamérica: España, Venezuela, Brasil, México... La idea es unir almas y corazones a través de la música, con 16 músicos en directo, sin inventos, todo absolutamente en vivo.
Esta idea llevaba tiempo rondándole la cabeza. ¿Por qué decide materializarla ahora?
Por el tiempo. Ahora mismo Gabriel y yo teníamos ese espacio libre. Yo termino la segunda temporada de Muero por Marilú en México y regreso para dedicarme de lleno a preparar Atlántico. Además, venía de tres años haciendo una obra musical y sentía que necesitaba un proyecto propio. Enero es una buena fecha para que la gente vuelva a los teatros con calma.
Ha participado en grandes musicales y grabado discos, pero ¿este es su proyecto más ambicioso?
Sin duda. Es el más ambicioso porque es mío. Siempre he trabajado para producciones de otros, musicales maravillosos como Los Miserables, El Hombre de la Mancha o José el Soñador, pero esto nace de mi corazón, de mis gustos y de lo que creemos que puede emocionar al público. Además, creo que es un proyecto que une a los pueblos latinos en un momento muy necesario.
¿Qué ha sido lo más complejo a la hora de levantar este espectáculo?
La elección del repertorio. Teníamos que escoger canciones de muchos países y darles un sonido propio. No se trata de copiar, sino de llevarlas al lenguaje de la Big Band. Gabriel hizo unos arreglos magníficos para que yo pudiera interpretarlas con mi estilo. Todo es complicado: la música, la logística, el hecho de no tener un disco previo y que la gente me conozca más como actor que como cantante. Pero, como digo siempre, lo divertido no es la meta, sino el viaje.
¿Hay algún capricho personal dentro del repertorio?
Sí, Perfidia. Es una de esas canciones que tenía claro que tenía que estar. Hay varias así. Gabriel y yo compartimos mucho el gusto musical: nos encanta la Big Band, el swing, el clúner. Yo he escuchado toda mi vida a Frank Sinatra, Tony Bennett, Daniel Boaventura... y eso se nota en el espectáculo.
A nivel vocal, ¿cuál es la canción más exigente?
Todas. Los comienzos, los finales, el swing... todo cuenta. Hay canciones muy difíciles, como las de Camilo Sesto, que son complejas de por sí, y más aún llevadas a este formato rítmico de Big Band.
El estreno es en Madrid. ¿Eso añade presión?
Sí, claro. Madrid impone respeto y además viví aquí muchos años. Vendrán muchos amigos y emocionalmente es fuerte. Los nervios siempre están ahí. El día que se van, dejas de ser artista. Ese día va a ser muy especial, sobre todo en ese teatro.
¿Hay más riesgo como cantante solista o como intérprete en un musical?
Como cantante solista, sobre todo al principio. Este show lo estreno por primera vez, como si fuera un musical nuevo, pero aquí el foco está totalmente en mí. En un musical estás más arropado. Los nervios son distintos y más intensos, aunque con el tiempo se irán normalizando.
Ha hecho muchos musicales de éxito. Ahora que atraviesan una etapa dorada en nuestro país, especialmente en Madrid, ¿le gustaría volver a ese formato?
No lo descarto, pero he hecho casi todos los musicales que quería hacer. Ahora prefiero apostar por este proyecto, llevarlo a más ciudades, incluso a México, que es mi segunda tierra, y ojalá también a Brasil y Estados Unidos. Creo que Atlántico tiene mucho recorrido.
Su faceta como actor ha sido muy importante en tu carrera. ¿Qué le ha aportado al cantar?
Muchísimo. El arte dramático debería estudiarse desde pequeños. Te enseña a comprender la mente, a expresarte, a leer. Yo no leía nada antes de ser actor. Gracias a eso, cuando canto no solo canto: interpreto. Y eso marca una gran diferencia.
Si tuviera que elegir entre una canción de Nino Bravo y una ranchera mexicana, ¿con cuál se queda?
Por encima de Nino Bravo no hay nada. Era amigo de mi madre, todos los valencianos hemos cantado a Nino. Pero si tengo que elegir... la ranchera. Cantar con mariachis es una experiencia maravillosa, necesitas voz y alma para eso.
¿Cree que este espectáculo también mira al pasado musical?
No es reivindicar, es emocionar. Hay mucha gente, joven y mayor, que quiere ver música en vivo, real, con emoción humana. La tecnología está muy bien, pero la gente quiere sentir. Estoy convencido de que este tipo de espectáculos tienen mucho futuro.
Para cerrar, ¿qué mensaje le mandaría al público para que vayan a ver este concierto?
Que vengan el 21 de enero al Teatro Circo Price. Que no solo van a escuchar música, van a bailar y a pasarlo muy bien. Atlántico está hecho para eso.