Una inversión de más de 400.000 euros permitirá separar los desechos en el origen para conseguir que sea “el primer parque histórico de Europa con residuo cero en el año 2027”
Detecta riesgos con sensores de movimiento y emite alertas para que la falta de visibilidad no repercuta en accidentes por colisión de otros vehículos que se aproximen por el carril contiguo con los peatones que crucen la vía