El cantante atraviesa uno de los momentos más destacados de su trayectoria musical. Afronta con ilusión y nerviosismo su próximo concierto en La Riviera, una cita que ha superado todas sus expectativas
Josué Rarujo:
“El dinero no compra ni el respeto, ni el amor, ni la paz”
Tras el lanzamiento de canciones como ‘Su baile no se detiene’ y después de encadenar éxitos como ‘Ya no somos niños’ o ‘Miedo al amor’, uno de los referentes del panorama gitano flamenco reflexiona en esta entrevista sobre el éxito, la fidelidad a sus raíces flamencas, la presión de los escenarios y la importancia de mantener “los pies sobre la tierra”.
El pasado día 7 publicaba una nueva canción. ¿Cómo está yendo este lanzamiento?
Pues la verdad que muy bien, porque estamos el 8 en tendencia de música de España en YouTube, a pesar de que no deja de ser una canción dedicada a una familia. Siempre tiene un poquito menos repercusión un single cuando es una canción dedicada, pero en este caso estamos viendo que nuestro público está ahí, presente. Estamos superorgullosos.
Aunque la letra lleva la firma de Pakillo Cortés, ¿a quién le gustaría dedicar esta canción?
La dedico a todo mi público, a todo el que esté pasando por un proceso malo, que eso es lo que viene un poquito a la metáfora de ‘Su baile no se detiene’. En esta letra, Pakillo Cortés cuenta que, aunque esté pasando por un momento malo, esa mujer ha sido fuerte, ha sido una madre con coraje y nada la ha detenido.
Este tema toma el testigo de otra canción que lanzaba este año, ‘Ya no somos niños’.
Efectivamente. Casi todos mis temas son compuestos por mí, menos este de mi amigo Pakillo Cortés, que lo compuso para esta mujer y quería que yo lo interpretase. Es para mí un orgullo, la verdad.
Son dos singles que han visto la luz unos meses después del lanzamiento de un LP. ¿Está en un buen momento a nivel compositivo?
Es verdad que ahora mismo estamos con muchos temas uno tras otro. Sacamos el álbum de ‘Amor veinteañero’, que también fue un éxito. Con ‘Ya no somos niños’ también estuvimos el 7 en tendencias y lleva cerca de dos millones de reproducciones en dos meses. Estamos viendo que tenemos un público muy fiel, que está ahí escuchándonos y, poquito a poco, estamos abriendo el abanico a más gente.
¿Está atento a las cifras de reproducciones o es algo a lo que no presta demasiada atención?
Es verdad que siempre llama la atención ver que estás teniendo éxito. Pero también parte de esto ha venido porque he sido fiel a mi música, a lo que me gusta. Lo he interpretado de la manera que me ha salido del corazón y hemos llegado hasta aquí.
En este camino artístico también le acompaña Obed Hernández. ¿Cuál cree que es la razón para que tengan tan buen entendimiento?Desde el primer momento que me pidieron un tema dedicado, la idea era que él hiciese la música. Sin embargo, yo pensaba que no iba a tener disponibilidad porque Obed pertenece a Los Yakis, un grupo muy bueno. Se dio la suerte que, aunque Los Yakis estaban haciendo un disco, él en ese momento estaba un poquito más parado. Fuimos para allá e hicimos la canción.
El tema funciona muy bien, pero antes de ello, Obed me llamó y me dijo: “Josué, me encanta tu forma de trabajar, creo que hacemos un buen equipo. ¿Qué te parece si vienen más veces?”. Le respondí que sí, empezamos a trabajar y ni por asombro creíamos que íbamos a llegar a tanto público con un dedicado.
Este 21 de mayo tienen una cita destacada en La Riviera...
Sí, ha superado con creces porque somos de aquí, de Madrid, y nadie es profeta en su tierra. No pensábamos que íbamos a llenarlo de esta manera. Quedaban muchos días para el concierto y ya teníamos el ‘sold out’. Hemos tenido que hacer una ampliación de aforo. Tenemos muchos nervios también, porque va a haber muchas caras conocidas, de familia, de gente que conoces, así que es un riesgo mayor. Esos nervios se compensan con el orgullo, llenar La Riviera es complicado. Y gracias a Dios lo hemos hecho.
Una sala emblemática de Madrid que no está tan acostumbrada a acoger artistas del mundo flamenco. ¿Siente que está abriendo un camino nuevo para el género?
Yo lo he dicho anteriormente en las entrevistas: ya ha habido gente que nos ha abierto el camino a esto antes que nosotros. Sí que es verdad que nosotros, siendo fieles en lo nuestro, manteniéndonos en lo que nos gusta. Hay veces que no me lo termino de creer. No puede ser que mi música haya llegado hasta aquí.
¿Cómo vive las horas previas a un concierto como el de La Riviera?
Soy una persona muy perfeccionista, inseguro también, y me pongo muy nervioso. Los días de concierto, como a mediodía, pero después ya no vuelvo a comer nada por culpa de los nervios. Minutos antes de subir al escenario me gusta estar solo, concentrarme y hacer mis ejercicios de respiración.
¿Alguna manía en el camerino?
Soy maniático, no lo voy a negar. De hecho, hace años me diagnosticaron un trastorno obsesivo compulsivo. Soy muy maniático y supersticioso. Por eso trato de no hacer muchas cosas que se salgan de mi rutina porque pienso que, de lo contrario, va a salir mal.
Hablaba de este camino que está recorriendo a nivel artístico. ¿Fue ‘Miedo al amor’ la canción que realmente lo cambió todo?
Sí, tuvo mucha influencia ‘Miedo al amor’, porque veníamos de hacer muchos dedicados, un tipo de canción que, como te decía, es difícil que el público general se ponga a escucharlo. ‘Miedo al amor’ era el segundo single que sacaba en solitario y tuvo una repercusión muy buena. Creo que es el tema más bonito que tengo.
Jugando con el título de la canción, ¿alguna vez ha tenido miedo al amor?
Siempre hay cierto miedo cuando te planteas con quién vas a compartir la vida, con quién vas a tener hijos. Siempre es una incertidumbre saber quién es el verdadero amor. Pero, a día de hoy, gracias a Dios estoy casado, tengo dos niños y una mujer que me quiere, como digo en una canción.
Mirando algunas de sus canciones que tienen más reproducciones y más escuchas, está ‘El dinero no me mueve’. ¿Qué es el dinero para usted?
No es lo primordial en mi vida. El dinero es lo que menos valoro. Es verdad que ayuda, especialmente a la hora de dar a tus hijos un buen futuro, pero prefiero la paz, el respeto, el cariño y el amor de los tuyos antes que el dinero. El dinero ni compra ni da ninguna de esas cosas. La paz solo la da Dios.
¿Qué es lo que más orgullo le genera de su carrera?
Me genera mucho orgullo que, siendo como somos, haciendo la música que nos gusta, no nos hemos vendido, que no hayamos apostado por “vamos a ser más comercial en esto para intentar llegar a más”.
¿Se saborea más el éxito habiendo empezado así, desde abajo?
Sí, porque no nos olvidamos nunca de quiénes somos. A veces también en la vida es necesario pasar por situaciones un poquito complicadas, para que luego, cuando estás en lo alto, recordar que esto no se te puede subir a la cabeza, porque hoy estoy aquí, pero mañana puedo estar otra vez allí. Hay que tener siempre los pies sobre la tierra y saber quién eres.
¿Tiene en mente algún lanzamiento más de cara a los próximos meses?
Sí, vamos a sacar en julio un tema muy bonito, un single mío, no es dedicado. Creo que va a gustar mucho. Sobre próximos retos, igual que el año pasado mi manager me proponía La Riviera y yo le decía que aún no estábamos preparados, que hay que ser coherentes con el momento que se atraviesa, ahora sí veo que podemos hacer algo en Las Ventas de cara a la cúpula que ponen en invierno. Fui a ver a Los Chunguitos allí, me invitaron y lo vi muy bonito.
¿Algún sueño que le quede por cumplir?
Siempre hay sueños por cumplir. Aunque soy muy inseguro y muy perfeccionista, también soy ambicioso. Lo de La Riviera para nosotros es un sueño. Hace dos años ni lo imaginaba y ahora van a venir 2.000 personas. Para mí un sueño sería llenar el Movistar Arena. Y sobre colaboraciones nos gustaría mucho Diego El Cigala, Niña Pastori, e incluso Vanesa Martín, que aunque no se de nuestro género me gusta mucho cómo compone esa mujer y su música.
Viendo mi camino, siempre digo a la gente que se dedique a esto, que no pierda nunca la esperanza, porque todo el que quiere puede, eso sí, siempre con los pies sobre la tierra y poniéndole todas las cosas en las manos de Dios.