Personajes

Triana Lorite:

“Volver a esas canciones de los 90 y a esa conexión es salud”

El GTM-Espacio La Vaguada acoge ‘Regreso a los 90’, un show donde la nostalgia gana enteros de la mano de canciones icónicas

Las urgencias del día a día, la rutina y los agobios del futuro más cercano concentran gran parte de nuestra atención, un foco que gira radicalmente cuando en nuestro camino se cruza una canción que nos conecta con el pasado. Basta un simple acorde para que nuestra mente viaje en el tiempo y revivamos algún momento especial de nuestra trayectoria vital. Esa magia es la esencia de ‘Regreso a los 90’, un espectáculo que ya se puede disfrutar en el GTM-Espacio La Vaguada y que está dirigido por Triana Lorite.

Si vamos al punto original, al momento en el que decide que 'Regreso a los 90' es digno de dar forma a un espectáculo, ¿cómo fue esa idea?

Es una idea que surge de la nostalgia, de la nostalgia alegre, como decía antes. Es verdad que al principio pasé por una fase de nostalgia triste porque hace mucho de los 90 (entre risas), no tenía esa sensación de que hubiera pasado el tiempo de esa manera, con tanto peso. Yo viví los 90 en mi adolescencia, entonces todo lo que recuperaba de ella tenía la conexión inevitablemente de recuerdos. Y ahí comprobé que los 90 tenían una música muy especial en Europa, en España y en el mundo entero, o sea, fue como un pop global.

Tiene algo de ritual. Acerca de lo que yo viví, es en el momento en el que te estás haciendo persona, conectas o no conectas... una etapa muy especial en la que la música está llena de símbolos. Recuperarlo en un teatro, porque la música en un teatro es un ritual colectivo, hace que sea una sensación muy privada. Escuché muchísimas canciones para poder hacer el repertorio, algunas de ellas hacía muchos años que no las escuchaba y las recordaba palabra por palabra. Es la magia que tiene la música.


Es una década muy prolífica en cuanto a canciones famosas. ¿Cómo fue ese proceso de selección?

Sí, fue muy difícil y duro porque porque hay muchísima música. Es verdad que puedes tirar como para un sitio o para otro, pero yo buscaba la conexión con el recuerdo con el repertorio que elegimos, junto con mi director musical y con mi equipo de producción. Hicimos un viaje con este repertorio donde un grupo de amigos jóvenes empiezan a vivir, pasando por los momentos típicos de la juventud.

Consideramos que estas eran las canciones esenciales que te permite avanzar. Cuando tienes 14 años, 15 o 16, en ese momento todo es absolutamente intenso y lo de demás no importa. Por ejemplo, está 'Aprendiz' de Malú, con la versión de Rubén Berraquero, que es el director musical, es una canción muy profunda, y yo no la recordaba así. Me evoca a la primera vez que te enamoras, la intensidad de esos años.


¿Cómo ha sido la elección del elenco? ¿Ha estado condicionado por el repertorio de canciones escogidas?

Sí, el proceso de creación marca mucho la puesta en escena, el resultado final. La diversidad de voces era interesante para nosotros, queríamos que fuesen elegantes, pero no demasiado barrocas. El proceso de creación que hemos tenido todo, y en concreto cada uno de ellos, con el director musical, ha marcado parte de esa tesitura que ellos ya traían. Rubén les ha hecho viajar por otros sitios, como sucede con 'Creep', que interpreta Lucía Espín. Es una versión que ella quería hacer porque ya la tenía algo trabajada. Fue un tema muy especial en mi vida personal y en la de todos los que tenemos más de 40.


¿Qué ha sido lo más complejo para desarrollar esta puesta en escena?
Lo más complejo ha sido unir la técnica con la parte artística. La luz es un eje importante porque pienso que los recuerdos, cuando se nos vienen a la cabeza, no son nada racionales. Quería que la luz fuese eso, ese recuerdo que no es racional, que aparece. Además, los recuerdos nunca son objetivos del todo, siempre van asociados a algo que recuerdas, a algo que has vivido o sentido. Por eso todo tiene que estar todo muy hilado, muy fino y muy matizado para que la luz encaje con esa emoción. Esta puesta en escena, que es más música que teatro, tiene que ser muy hipnótica. Para mí el viaje es la música y la luz, es el ritual personal del que hablaba antes. Por eso, lo más difícil es encajar todo, sin ningún tipo de error, la técnica con la precisión de las luces y con 22 partituras musicales.

Antes mencionaba esa versión de 'Creep', ¿han hecho un trabajo similar con alguna otra canción del repertorio?
Sí, con 'Aprendiz'. Hay otra que no es tan profunda, pero que también es muy interesante, 'So Payaso', de Extremoduro. Al final, hay un medley de varias canciones dance de esa época. Es un popurrí bien interesante.


Pop, rock, también algo de de dance. ¿Había más variedad que en la música de ahora?
Yo no recordaba esa gran variedad. De hecho, OBK es uno de mis momentos preferidos. Este grupo hizo una labor importantísima, y la sigue haciendo. OBK me parece que fue uno de los primeros grupos españoles que hizo música electrónica muy sofisticada, muy elegante, con sentimiento y una gran puesta en escena, tenía un montón de elementos. Es otra de las versiones de este espectáculo que son bien interesantes.

¿Qué sabor de boca le gustaría que se llevara el público de este espectáculo
La conexión del recuerdo. Creo que es esencial, porque yo la he vivido y sé que cuando uno vive algo que está creando, al final se queda en el aire. Yo lo llamo el globo, es algo que estás viviendo, no te lo están contando, no hace falta. Si miras atrás, tengas la edad que tengas, la esencia era más permisiva, no tenías tantos miedos ni tantas prisas. Volver a esa conexión es salud.

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