La medida se aplicará a partir del próximo 1 de julio y beneficiará a 600.000 menores madrileños. Polémica entre la Comunidad y el Gobierno por la financiación
Adaptado a los cambios, añade nuevos retos como el uso de psicofármacos, el abuso de las nuevas tecnologías que pueden provocar adicción digital y las consecuencias derivadas del juego