Airbus cierra la mediación para analizar el conflicto y se abre a negociar con todos los sindicatos
El impacto de la huelga es “patente y visible” en las empresas auxiliares andaluzas, según la Junta
TEMAS
Airbus ha cerrado la segunda y única mesa de mediación abierta ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) para analizar el conflicto laboral en España, mientras que ha invitado a todos los sindicatos a participar en la negociación, buscando alcanzar toda la representación legal de trabajadores.
La actual propuesta encima de la mesa, presentada la semana pasada, incluyen ligar los salarios al IPC real y una recuperación del poder adquisitivo del 7,6%,
Así lo han confirmado fuentes del fabricante a Europa Press, tras finalizar sin acuerdo la nueva reunión de este jueves con los representantes no vinculados a la movilizaciones, entre ellos CCOO, aunque SIPA no ha acudido al encuentro.
En un comunicado, además, la compañía ha explicado que “desafortunadamente”, el resultado de esta mediación ha evidenciado que “no todas las partes están abiertas a participar y encontrar un acuerdo común en esta mesa de mediación”.
Aún así, se ha mostrado abierta a “buscar una solución para todos los empleados, la empresa y el futuro de la compañía en España”.
El cierre de esta mesa de negociación sucede al fin de las conversaciones con el comité de huelga, formado por CGT, UGT y ÚTIL, debido a la continuidad de los paros, con lo que actualmente no hay abierto ningún cauce ante el SIMA.
Sin embargo, desde CCOO ha trasladado a Europa Press su voluntad de avanzar en la negociación y resolver la situación de conflictividad “cuanto antes”, pasando por la mejora de la última propuesta de la empresa y garantizando las cargas de trabajo y el empleo de Airbus y del sector aeroespacial.
Las claves económicas de la actual propuesta encima de la mesa, presentada la semana pasada, incluyen ligar los salarios al IPC real y una recuperación del poder adquisitivo del 7,6%, mientras mantiene de manera íntegra el acuerdo actual de teletrabajo, entre otras medidas.
La compañía reiteró este miércoles en un comunicado su compromiso con la negociación y la consecución de la “paz social” para superar el conflicto actual en sus plantas españolas.
Asimismo, subrayó que su prioridad estratégica sigue siendo preservar “la estabilidad de la compañía”, velar por el bienestar y la seguridad de sus trabajadores, y asegurar el futuro de su actividad industrial y de su peso dentro de la estructura global de Airbus.
Para la empresa, la duración del conflicto con la convocatoria ya de dos huelgas desde julio ha provocado una situación “crítica” para el negocio. También reconoció recientemente que ha recibido “claros” mensajes de “preocupación” de diferentes clientes y partes interesadas que “necesitan continuidad de negocio y fiabilidad”.
IMPACTO “PATENTE Y VISIBLE” EN ANDALUCÍA
En este contexto, el impacto es “patente” y “visible” en las cuentas de resultados de las empresas auxiliares andaluzas --150 empresas y 16.400 empleos directos--, según palabras del consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación de la Junta de Andalucía, Jorge Paradela, tras reunirse con el clúster Andalucía Aerospace.
Esos impactos “se dejan notar ya” en cuestiones como el aumento del stock por no poder entregar los pedidos a Airbus. Un incremento del stock que tiene unos costes asociados, por lo que las empresas se están viendo “obligadas a refinanciar y renegociar sus condiciones bancarias”, ha explicado también.
Otra problemática está relacionada con la reubicación de trabajadores de la industria auxiliar, ya que las plantas de Airbus no están funcionando, y la “paralización” de nuevas contrataciones ante la incertidumbre sobre la salida al conflicto laboral en el gigante aeronáutico.
PREOCUPACIÓN EN EL GOBIERNO: VALORA MEDIAR EN EL CONFLICTO
Desde el Gobierno, el secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, se pronunció el martes al mostrarse “preocupado” por la situación al advertir de que está en juego el futuro del sector en España: “No podemos jugar con el pan de los próximos 30 años”.
En su intervención, además, avanzó la posibilidad de mediación por parte del Ejecutivo o del titular de su departamento, Jordi Hereu, en caso de que el conflicto no avance, además de reclamar celeridad para resolver el conflicto “cuanto antes”.
Estas palabras tuvieron lugar después de que los centros de Getafe (Madrid), San Pablo y Tablada (Sevilla) decidieran el pasado lunes no suspender los paros con el 81,2% de los votos presenciales en las asambleas, es decir, unos 1.000 empleados de un total de 15.000 en el país. Por su parte, un 16,4% eligió lo contrario, además de un 2,4% de abstención.
Asimismo, los trabajadores en Albacete y Cádiz no votaron, pero afirmaron que se unirían al resultado de la mayoría, mientras que Illescas (Toledo) ya votó el pasado 28 de agosto para pausar la movilización.