La banda madrileña presenta ‘Para entrar a vivir’, un álbum en el que tienen cabida canciones pegadizas y reivindicativas, como ‘No me da la vida’ o ‘AirBnB’. Se les podrá ver en directo el 17 de julio en la Sala Rockville
Igual Me Matas:
“La gente se está dando cuenta de que la vivienda no es un problema ideológico, sino social”
Se definen como “unos frikis de la música” que escuchan “un poco de todo”, una frase con la que se resume Igual Me Matas, un grupo integrado por Isra, Ray, Jaime y Edu, cuatro madrileños que siguen abriéndose paso de la mano de su primer LP, ‘Para entrar a vivir’.
Han pasado ya unas semanas desde la publicación de 'Para entrar a vivir', su primer LP. ¿Cómo ha sido el proceso de trabajo?
Edu: Muy bonito. Ha sido muy guay porque hemos trabajado las cosas con calma, les hemos dado todas las vueltas que necesitaban. Hay canciones que se han quedado prácticamente igual que cuando nacieron y otras han cambiado mucho, pero esa es la magia del proceso. Estamos muy contentos con el resultado final.
¿Qué feedback les está llegando por parte del público?
Isra: Muy bueno. Llevamos tiempo sacando singles y queríamos hacerlo así, en este formato, precisamente para darle espacio y protagonismo a cada canción. Desde el primer single, 'No me da la vida', hemos estamos recibiendo buen 'feedback', que al final es lo que nos anima a seguir haciendo música, a seguir componiendo y explorando. Seguimos en el local componiendo y haciendo música nueva, a pesar de que el disco lleva relativamente poco tiempo fuera. Mola ver que a la gente le gusta el formato y el concepto.
¿Tenían claro que 'No me da la vida' sería el primer single?
Jaime: Quizá cuando la compusimos no, pero empezamos a grabar una primera tanda de canciones y, entre ellas, sí que lo vimos clarísimo. Era la que más nos representaba, la que más sonaba a nosotros, con la que más nos sentíamos identificados, y además era la carta de presentación, así que había que buscar algo que enganchara a la gente, también en cuanto a la temática, que es muy importante.
Precisamente la canción habla de ese ritmo frenético que llevamos todos. ¿Hay una intención de denuncia o simplemente lo han plasmado porque lo llevan dentro?
Edu: Es un poco todo. No nos da la vida y ojalá sí nos diera para poder vivirla. El problema es que vivimos tan rápido que muchas veces miras atrás y han pasado meses sin que hayas podido hacer cosas que realmente querías hacer porque has pasado mucho tiempo trabajando y durmiendo muy poco. Es una sensación muy compartida.
¿A ustedes les da la vida?
Jaime: Poco. Si nos diera la vida probablemente no habríamos hecho esta canción. Es bastante autobiográfica.
Como banda emergente, imagino que tienen que compaginar la música con otras ocupaciones.
Jaime: Por un lado lo tenemos muy asimilado, porque somos músicos que llevamos muchos años tocando juntos en otros proyectos previos a esta banda, así que ensayar y sacar tiempo para esto forma parte de nuestra rutina, está en nuestro ADN. Pero sigue siendo un juego de malabares constante. Aunque tampoco es algo exclusivo de los músicos: creo que es una sensación que comparte mucha gente. Pero no hace falta ser músico, está todo el mundo igual. Creo que es la frase que más escucho decir a la gente.
Isra: Somos amigos, así que también muchas veces quedamos para hablar, la banda es una vía de escape para romper con la rutina, una especie de terapia.
Cada uno viene de un entorno: Fuenlabrada, Alcalá de Henares... ¿en qué punto convergen sus vidas para dar forma a Igual Me Matas?
Edu: Venimos de otra banda que acabó desapareciendo, pero nosotros queríamos seguir tocando. Nos pusimos a escribir canciones, vimos que funcionaban y decidimos continuar adelante.
¿Y el nombre, de dónde viene?
Edu: Ha habido muchas variantes. Un día estábamos dándole vueltas, Jaime no había llegado todavía, y barajábamos algo relacionado con el fútbol. Nos gustaba mucho Presidente Mourinho, pero Isra comentó que Jaime es del Barça e igual nos mata. De ahí salió Igual Me Matas, que está guapo.
Jaime: Esto está siendo genuino, porque nunca me lo habían contado. Siendo del Barça, me habría encantado, no sé por qué lo tirasteis abajo. Quizás para la siguiente banda que hagamos.
Hemos hablado antes de 'No me da la vida', que es el primer corte del álbum. El segundo es 'AirBnB'. En un momento de la canción aparece casi una nota de audio de WhatsApp. Da la sensación de que parte de vivencias propias.
Edu: En el caso de Isra y mío, nuestras antiguas casas ahora son AirBnB, como dice el estribillo.
Isra: Me hace gracia que comentes lo de la nota de audio porque en un principio barajamos la opción de que realmente fuera un audio de WhatsApp de desahogo.
Edu: En el estudio, de hecho, era mucho más largo, era desahogo total, pero el productor cortó para dejarlo tal y como está ahora.
Spotify ha etiquetado esta canción como 'explícita'. ¿Qué opinión les merece?
Jaime: Es porque hay un par de palabras malsonantes, sobre todo en ese momento de desahogo. Originalmente no estaban, pero con el fulgor del momento acabaron saliendo. Es una situación que se presta a ello.
En otra entrevista reciente con el grupo valenciano Bernal hablábamos sobre una canción suya que también habla de la vivienda y la gentrificación. ¿Creen que esta situación va a cambiar en algún momento?
Ray: Ojalá. Creemos que la gente se está dando cuenta de que no es una cuestión política o ideológica, sino que es un problema social que afecta a todo el mundo. No sé si los políticos se darán cuenta en algún momento o será demasiado tarde.
Isra: Salvo los dueños de AirBnB, estamos todos en el mismo barco.
Jaime: Es un problema social tochísimo, estamos negando a varias generaciones el acceso incluso a un alquiler. Es muy difícil irte de casa de tus padres. El problema está en que hay mucho negocio en torno a esto, por eso los políticos no lo cambian, hay muchos poderes y presión detrás. Incluso gente que ha comprado una vivienda no quiere que el día de mañana valga menos, cosa que no es egoísta. ¿Solución? No lo sé.
Ray: Pues que el que tenga 400 viviendas se quede con la mitad, no quien tenga una sola.
También hablan de amor en 'Ghosteo'. ¿Hay otra experiencia personal detrás?
Jaime: Muchísima. Digamos que nos han hecho ghosting a los cuatro, a la vez. Así que sí, había material suficiente para escribir una canción.
¿Ven el disco como una fotografía de la sociedad actual?
Isra: Sí, un poco. No sé si habido intención previa o ha salido así, de forma natural. Definimos el disco como un reflejo de la sociedad actual. Esperamos que en unos años esto haya cambiado porque esto es una queja de lo que está pasando. Como nos sentimos así, formamos parte de esta sociedad, no somos de otra planeta, sufrimos estas cosas y eso se ha reflejado en las letras.
Al contrario de lo que dice la letra de 'Me gustabas más antes'. ¿Creen en el destino o en la casualidad?
Edu: En la casualidad un poco, creo que el destino es algo más etéreo.
Jaime: Yo también pienso lo mismo. Las cosas ocurren como consecuencia de decisiones que tomamos, pero no creemos demasiado en que exista un camino escrito de antemano. Y si no, quién ha escrito este surrealismo, que pare ya, por favor.
¿Cómo funciona la banda a la hora de componer?
Edu: Cada uno tenemos nuestra parcelita, pero la parte musical va entre todos, la composición es completamente colectiva. Las canciones suelen surgir de una frase, como 'No me da la vida', una idea o una experiencia compartida y después las desarrollamos entre todos. Nos gusta que sea algo muy orgánico para sentir que estamos tocando algo que realmente nos representa y porque, de lo contrario, quizás no te apetece luego tocarlo. Cuando grabamos, tocamos lo que queremos tocar.
Les definen como una banda de pop-rock con influencias post-punk. ¿Qué les parecen las etiquetas?
Isra: Es algo horrible. La etiqueta creo que es realmente el nombre de tu grupo, y siento ser tan amplio; no hay dos grupos iguales, por muy parecidos que sean. Una etiqueta te puede identificar pero también es limitante. Por eso en la nuestra hay dos cosas extremas: pop y post-punk. Tenemos algo de los dos, pero hemos bebido de muchos géneros.
Jaime: Hoy en día la música está tan mezclada que resulta difícil encajar un proyecto dentro de una sola etiqueta. Y esto es lo guay, que cada grupo busca su originalidad.
Muchos artistas aseguran que la industria empuja hacia los proyectos en solitario y los singles. ¿Cómo lo ven?
Jaime: En lo de la banda no les hemos hecho mucho caso. En los singles, sí, nos gusta, es una manera de dar a cada canción su espacio y su momento. Por el tipo de consumo que hay ahora en la música quizás sea lo más justo para cada canción. A mí personalmente me gusta mucho escuchar discos enteros, pero ahora son así las cosas, me parece bien vivir en este siglo y adaptarme a ello. Eso sí, lo de la banda no es negociable.
Isra: Nos apoyamos mucho entre nosotros, y eso tiene un valor incalculable. Yo personalmente me sentiría muy solo y desbordado. Mola tener un equipo con el que te sientas una piña, especialmente sobre el escenario.