Personajes

Cosimo Fusco:

“Esta película también es un viaje a nuestro interior, a nuestra propia alma”

El actor italiano forma parte del reparto de ‘La huella del mal’. La película, una adaptación de la novela homónima, se rodó en el yacimiento de Atapuerca

Han pasado bastantes años desde que el público español le descubriera encarnando a Paolo, el novio de Rachel en ‘Friends’. Varias décadas después, Cosimo Fusco goza de una reputación internacional que también tiene eco en nuestro país, como refleja su participación en ‘La huella del mal’.

Este 4 de abril se estrena en las salas ‘La huella del mal’. ¿Qué se va a encontrar el espectador en esta película?
A pesar de mí, hay valiosos actores españoles: Blanca Suárez, Daniel Grao, Daniel Horvath, Víctor Palmero, Aria Bedmar, Fernando Cayo... Está basada en la novela del mismo director, Manuel Ríos San Martín. Creo que siempre es difícil hacer una película que sea mejor que el libro, porque cuando leemos nos hacemos una película en nuestra cabeza llena de detalles, vemos lo que queremos ver. Así que cuando vamos a ver la película del libro que hemos leído, nos quedamos a veces un poco desilusionados. En este caso es diferente porque Manuel ha tenido que adaptar el libro a un medio que es el cine, y el cine habla con imágenes, así que la historia tiene que marchar rápido y ser trepidante. Es un ‘thriller’, pero tiene una carga muy emocional, hay también un viaje hacia nosotros mismos, a nuestra propia alma, con preguntas muy grandes sobre la violencia y sobre la humanidad, ¿qué nos hace humanos? ¿La violencia o la empatía? Toda la película pasa en Atapuerca, que es un lugar maravilloso, y eso nos lleva a preguntarnos si algo ha cambiado desde los homínidos. Así que creo que el espectador se va a encontrar una película con mucho entretenimiento pero también con preguntas intrigantes.

¿Cómo le llegó la posibilidad de participar en esta película?
El director me envió un correo diciéndome que, según él, era perfecto para el personaje porque tiene una mirada inquietante. Él describía a Samuel Henares como alguien que no tiene un aspecto de hombre mayor sino de una persona curtida al aire libre, que desprende sabiduría y equilibrio. Después de una descripción así, cómo podía no amar el personaje. Esas pinceladas me dieron mucho para pensar construir y así descubrí que ese hombre tenía dos elementos muy fuertes, es alguien que ha estudiado y explorado mucho al ser humano, hasta el punto de que se pone un poco encima de todos, podría ser un hombre un poco molesto, un poco altivo. Sin embargo, también tiene un elemento juvenil, por eso es muy amado por sus estudiantes, tiene una energía que se pone al mismo nivel con ellos. No quiero revelar toda la historia, pero Samuel tiene sus conflictos, sus contradicciones.

Una vez que le llega la propuesta de participar en la película, ¿decidió leer la novela, o prefiere configurar ese personaje sin posibles condicionamientos?
Generalmente, cuando trato de relacionarme a un personaje, intento saber, conocer y, al mismo tiempo, olvidarme de todo ello. En este caso, el guion, estando basado en la novela, tenía que leer el libro. Lo hice y me inspiró bastante, la novela tiene elementos diferentes, pero he construido todo un mundo que no hay en el libro o en el guion, eso es labor del actor y parte de nuestros secretos, que cuando nos ves en la pantalla mostramos toda una vida interior que hemos creado.

El director, Manuel Ríos San Martín, es también el autor de la novela en la que se basa la película. ¿Ha facilitado el trabajo el hecho de que conozca a fondo la historia?
Me dio mucha confianza que me hubiera elegido para este papel, pero al mismo tiempo me cargaba también de responsabilidad. Trabajamos con la gente del yacimiento, es un grupo fantástico, me ha impresionado el amor con el cual trabajan, para ellos es una misión importantísima. Manuel había descrito tan bien cómo era este personaje que me dio una buena dirección, un sentido adecuado sobre lo que quería, así que lo hemos pasado bien.

Lo más extraño y también lo que me gustó más, porque lo cogí como un desafío, un reto, fue que el personaje se presentaba con un nombre hispánico, así que por primera vez he encarnado a un personaje que no es italiano. Es mi primera vez dentro de mi pequeña historia profesional en España, así que sentí mucha responsabilidad y pedí ayuda de ‘coaching’ para el acento a una gran actriz, una amiga con la que había trabajado mi pareja, Assumpta Serna. Ella me ha ayudado mucho. Mi objetivo, está claro, no era sonar como alguien de Madrid, pero creo que funciona bien.

El rodaje de parte de la película tuvo lugar en Atapuerca. Imagino que ayuda bastante a vuestro trabajo estar en el sitio real y no con un croma de fondo.
Sí, claro, esto ayuda siempre, pero estamos tan acostumbrados a ello que cuando te encuentras en un un sitio real casi es raro. El trabajo fue fácil, teníamos que volver a ser niños y jugar de verdad. Atapuerca es una maravilla, patrimonio de la humanidad, por ejemplo, hay un cortado en la montaña que habían hecho para que atravesara el ferrocarril, tiene 20 o 30 metros de altura, un kilómetro de largo y unos 5 metros de ancho, así que fue impactante cuando lo vimos la primera vez. Actuar allí también tenía un riesgo, te podías distraer fácilmente, el silencio en este lugar parece más fuerte.

¿Ha sido el yacimiento de Atapuerca el sitio más peculiar en el que ha trabajado?
He grabado en mi ciudad natal, Matera, que también fue reconocida como patrimonio de la humanidad. Otro caso peculiar es que una vez estuve sobre una pirámide en Yucatán, me senté en Chichén Itzá, fue para grabar un anuncio. Hay lugares que son mágicos, y yo siento esta magia.

Gracias a ’30 monedas’, ‘Veneciafrenia’ y más recientemente ‘Mano de hierro’ el público español cada vez tiene más presente a Cosimo Fusco. ¿Siente que cada vez cuenta con más reputación profesional en nuestro país?
Sí, espero que sí. Por mi parte hay un gran amor hacia este país que me ha dado la oportunidad de aprender un idioma que no conocía, de trabajar en otro idioma y de conocer la cultura. La mejor manera de conocer un país es trabajar en él. Claro, tuve la gran fortuna de encontrar a Álex, entrar por este portón principal me dio mucha suerte, pero también mi tenacidad y el amor por este país y por el idioma está haciendo posible que pueda actuar aquí. Espero que pueda seguir haciéndolo y tener papeles más y más complejos.

La serie ‘30 monedas’ ha contado con buenas cifras en materia de audiencias. ¿Se traduce esa buena acogida por parte del público en más oportunidades profesionales?
Así es. Por ejemplo en ‘La huella del mal’ fue Carmen Utrilla, directora de casting de Álex y que me conocía de ‘30 Monedas’, quien propuso mi nombre al director. Manuel me había visto en esa serie, había valorado mi trabajo y pensaba que me ajustaba al personaje. Con ‘Mano de hierro’ pasó algo parecido, Lluís Quílez había visto ‘30 monedas. Se puede decir que ha habido un efecto dominó. Espero que ‘La huella del mal’ inspire a algún otro autor o director para seguir trabajando aquí.

Recientemente Álex de la Iglesia publicaba un mensaje en redes sociales para hablar de la cancelación de la tercera temporada de ’30 monedas’. El director ha asegurado que hará todo lo posible para completar esa especie de trilogía que tenía pensada inicialmente. ¿Cómo ha vivido esta cancelación? ¿Trastoca de algún modo sus planes?
Lo estamos viviendo muy mal. Vi a Eduard Fernández en Málaga, hablamos un poco de esto, también con Megan Montaner y Manolo Solo, son mi otra familia. Estuvimos hablando sobre qué pasa y qué podría pasar con la serie. Está claro que cuanto más tiempo pasa, más difícil es que salga adelante. Álex es quien más está sufriendo, el proyecto está escrito, listo para partir. Situaciones así me generan enfado con la política mundial de las plataformas, los movimientos que hay, cuando una compañía compra a otra impone una política nueva y eso tiene repercusiones. Es puro negocio.

“Espero seguir trabajando en España y contar con papeles cada vez más complejos”

En los últimos años ha trabajado para producciones españolas, francesas y norteamericanas. ¿Cómo lleva toda esta rutina de viajes y pasar tiempo alejado de casa?
Hace dos o tres meses que estoy en casa porque mi pareja está rodando una película en Turquía. Cuando te vas por un periodo largo, después de un poco empiezas a sentir la nostalgia, pero esto es parte de nuestro mundo. Además, ahora las tecnologías permiten vernos cara a cara y escuchar a nuestra voz, nada que ver cuando iba a Estados Unidos hace casi 40 años, esos viajes eran mucho más pesados, las comunicaciones se dificultaban un poco más. Ahora todo eso se mitiga un poco.

¿En qué proyecto le gustaría involucrarse de cara al futuro?
Una comedia romántica, tengo un lado divertido que puede funcionar. Me gustaría disfrutar de esto, pero la historia lo es todo; si la historia es buena, no me importa el género.

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