El artista sevillano cerrará en Madrid su gira del XV aniversario el próximo 4 de octubre en la Sala Galileo Galilei, repasando grandes éxitos del género
Fran Doblas:
“Isabel Pantoja es el último gran mito de la copla que nos queda”
Fran Doblas cerrará en Madrid su gira del 15.º aniversario con un concierto el 4 de octubre en la Sala Galileo Galilei. El cantante sevillano repasa el camino recorrido desde su victoria en Se llama copla, explica cómo busca dar un sonido actual a los clásicos sin perder su raíz y reivindica el futuro de un género que, asegura, sigue encontrando público entre las nuevas generaciones.
A finales de febrero comenzó esta gira especial por sus quince años de carrera. Ya ha pasado por escenarios de distintas ciudades. ¿Qué balance hace?
Empezamos el 28 de febrero en Los Palacios, en Sevilla, y desde entonces ha ido muy bien. Lógicamente, en unos lugares hemos tenido más acogida que en otros, pero estoy muy contento. Es una gira especial porque se cumplen quince años desde que empecé a cantar y, aunque parezca mentira, la copla sigue teniendo su sitio y su público. Después de todo este tiempo, la gente sigue queriendo escuchar el género en la voz de Fran Doblas.
La gira llegará el 4 de octubre a la Sala Galileo Galilei de Madrid. ¿Cómo afronta ese concierto?
Madrid siempre es una plaza que te provoca muchos nervios, no voy a negarlo, y más porque es el cierre de la gira. Tuve la suerte de actuar aquí el año pasado y también este, en Veranos de la Villa. El público madrileño es muy agradecido. Se dice «de Madrid al cielo» y es verdad: su cariño te hace tocar el cielo y vibrar sobre el escenario.
En 2025 agotó las entradas y este pasado verano actuó en Conde Duque junto a Diana Navarro. ¿Esas experiencias le dan algo más de tranquilidad?
Los nervios siempre están ahí. Pero, si ya has actuado otras veces en Madrid y el público ha respondido, confías en que vuelva a verte. Yo voy a entregarme al cien por cien, como siempre, y creo que nadie saldrá indiferente del concierto.
En el espectáculo rinde homenaje a voces como Juanito Valderrama o Manolo Escobar. ¿Cómo elegió el repertorio?
La copla, la cante quien la cante, no es un género fácil. No exige solo voz, sino también capacidad para interpretar y contar una historia. Las coplas hablan de amor, de desamor... Siempre cuentan algo.
Homenajear a figuras tan grandes es un arma de doble filo, porque intentar igualarlas sería imposible. Por eso siempre he procurado imprimir mi propio sello a las canciones: que alguien me escuche y diga “este es Fran Doblas”. Creo que lo hemos conseguido tanto en las versiones que he grabado como en el repertorio elegido para el concierto.
Las voces de Rocío Dúrcal, Carlos Cano y Juanito Valderrama son muy diferentes. Rocío Dúrcal no era una artista de copla al cien por cien, pero para mí fue la mejor artista que ha dado la música española. Tengo la suerte de mantener una amistad con sus hijas, Carmen y Shaila, y desde pequeño he sentido una admiración enorme por ella.
‘La gata bajo la lluvia’ es una de las canciones que han marcado su carrera.
Sí. Fue la canción con la que concursé en ‘La Voz’ y después tuve la suerte de grabarla. Desde entonces no falta en mi repertorio. Siempre me la piden, y yo la canto.
Interpretar canciones asociadas a artistas tan distintos debe de ser también un reto.
Claro. Como decía, es un arma de doble filo: puedes hacer una versión que no funcione o aportar algo, por pequeño que sea, que le dé una identidad propia y la distinga de la original. Este concierto es un reto porque son quince temas y cada uno exige una gran implicación vocal e interpretativa.
En versiones recientes como ‘Amigo conductor’ se aprecia una búsqueda de sonidos nuevos sin perder la raíz. ¿Es difícil mantener ese equilibrio?
El público de la copla es muy exigente: quiere que aquello que escucha le suene a copla. A veces hacemos versiones que se alejan tanto de la original que dejan de sonarle así. Hay que dosificar los cambios para que conserve la raíz y, al mismo tiempo, suene a una copla de hoy, no de los años cuarenta. Ahí son muy importantes los productores musicales y las grabaciones.
Creo que lo hemos conseguido con ‘Amigo conductor’ y también con la versión anterior, ‘El emigrante’. Mantienen la raíz, pero suenan actuales. La copla no es antigua: es atemporal. ‘María de la O’ se cantaba hace décadas y se sigue cantando hoy. Es una música del pueblo, que una abuela tararea a un niño y que ese niño acaba aprendiendo.
‘El emigrante’ ha tenido una buena acogida. ¿Siente que está llegando también a generaciones que conocían menos la copla?
Sí, sobre todo a través de redes sociales como TikTok o Instagram. Hoy los niños tienen contacto con el móvil desde muy pequeños. Que un niño de diez años descubra una canción y le diga a su madre “mira, esto es copla” ya me parece un avance. No solo para mí como artista, sino para el género: ayuda a que las nuevas generaciones lo conozcan y a que no desaparezca.
¿Lo suyo con la copla fue amor a primera vista?
Fue un amor que llegó por casualidad. Me presenté a un concurso de copla en Andalucía cuando tenía dieciséis o diecisiete años, pero entonces apenas conocía el género. Canal Sur emitía ‘Se llama copla’ y llamé por probar suerte. Sonó la campana: me presenté y gané. Creo que el amor es así: se cruza en tu vida. Si te empeñas en buscarlo, a veces no llega. Eso fue lo que me pasó con la copla.
Ganó ese concurso y, además, recibió la Sartén de Oro de Écija. Más allá de esos reconocimientos, ¿ha sido difícil llegar hasta aquí?Muchísimo. Es una profesión muy sacrificada y tiene que gustarte mucho para no hartarte. Los conciertos, el cariño de la gente o que alguien te pare para pedirte una foto tienen que compensarte lo suficiente para que digas: “No lo dejo”.
El mundo de la música es complicado, hagas copla o cualquier otro género. Las redes sociales te abren muchas puertas, pero también se las abren a muchísima gente. Tienes que hacer algo muy bueno o distinguirte del resto para encontrar tu sitio y conseguir que tu nombre suene.
Dice que la copla sigue teniendo público. ¿Cree que es necesario reivindicarla?
Totalmente. Artistas como yo y otros compañeros tenemos que seguir defendiéndola. Isabel Pantoja es la última gran folclórica reconocida que queda ahora mismo en España. Quienes amamos este género debemos seguir peleando por él. Si funciona con ella, ¿por qué no va a funcionar con los demás?
Mirando al futuro, ¿hay algún proyecto que todavía no haya hecho y le gustaría afrontar?
Muchos. Aunque llevo años trabajando, aún me quedan cosas por descubrir y conseguir. Me encantaría colaborar con Isabel Pantoja. Mi gran referente siempre ha sido Rocío Dúrcal, pero creo que Isabel es el último gran mito de la copla de toda la vida que nos queda. Me gustaría hacer un dueto con ella. Así que, Isabel, si estás escuchando esto, me encantaría cantar contigo.