La artista madrileña Lucía Fernández presenta su último single, ‘Wendy’, con el que sigue cimentando una carrera cuidada al detalle. Mientras llega su sueño, llenar el Movistar Arena, valora y disfruta del camino que recorre
Lucía Fernández:
“La Lucía pequeña estaría muy orgullosa de todo lo que estoy viviendo ahora”
Perseguir los sueños no es solo un consejo del que estén abusando algunas pseudoterapias psicológicas. Para Lucía Fernández es un leitmotiv que le ha llevado a labrarse una carrera como cantante. De todo ello hablamos en esta entrevista.
‘Wendy’ es la última canción que ha publicado. Han pasado algunas semanas desde su lanzamiento. ¿Cómo se siente con el feedback que está recibiendo?
Muy bien, la verdad, muy agradecida. Para mí, cada entrevista, cada reproducción y cada persona que me da ‘feedback’ me hace muy feliz. Al final hago música para que la gente la escuche, se identifique y conecte. Va muy bien de reproducciones, ya supera las 60.000, y teniendo en cuenta lo difícil que es todo esto de las redes y las plataformas, estoy muy contenta.
La canción vio la luz en octubre, pero siempre hay un trabajo previo. ¿Cuándo empezó a darle forma?
No tengo un proceso creativo largo ni me siento a pensar algo comercial. A mí las canciones me nacen. ‘Wendy’ nació en Malta, estaba de vacaciones, en una playa pequeña, con un paisaje que me recordó a una especie de ‘Nunca Jamás’. Me salió directamente una melodía y a partir de ahí empezó todo. Aunque no lo parezca, la canción tiene mucho detrás: habla de patrones tóxicos que se repiten, de cuando sales de una relación y entras en otra parecida, hasta que un día rompes ese patrón y, cuando llega alguien bueno, tienes esa tendencia a huir.
Wendy, Garfio, Nunca Jamás... ¿Es muy fan de Peter Pan?
No es que sea fan, es que me vino a la cabeza. No busco referencias cinematográficas a propósito, simplemente aparecen. Lo mismo me pasó con ‘Coletero’, estaba con ese objeto y surgió la canción. En este caso, ese paisaje me recordó a ‘Peter Pan’ y salió así. La canción de ‘Wendy’ ni siquiera pretendía sacarla, pero cada vez que repasaba canciones siempre volvía a ella. Me gustaba mucho, me parecía comercial y el mensaje estaba claro. Al final esos personajes hacen la canción más llamativa y pegadiza.
¿Necesita vivir las cosas en primera persona para poder escribir sobre ellas?
Sí y no. Tengo que sentirlo. Puedo escribir sobre una historia que le pase a otra persona si conecto emocionalmente con eso y lo comparto. En mi caso, cuando más escribo es cuando estoy muy bien o muy mal. También me pasa que a las cuatro de la mañana se me ocurre una melodía y me grabo en el móvil medio dormida. Es muy instintivo.
¿El sitio más insólito donde se le haya ocurrido una canción?
En todas partes. El coche es uno de los sitios donde más compongo, porque siento que estoy sola. La canción de ‘Coletero’ surgió así, me salió de pe a pa. Pero también me ha pasado estando de fiesta, meterme en el baño de un pub para grabar una melodía, o estar en mitad de un concierto escuchando a otro músico. En cualquier situación, hasta haciendo el amor.
En ‘Wendy’ vemos a una persona vulnerable y dulce, pero también rebelde. ¿Son rasgos compatibles?
Totalmente. Yo tengo esas dos partes dentro. Hago referencia a las dos en esta canción porque, aunque lo enmarque en una relación de amor, puede valer para cualquier ámbito. Está la parte noble, inocente, y luego está la otra que dice “ten cuidado”. Wendy y Garfio conviven.
‘Wendy’ sigue la estela de ‘Anestesiada’ y ‘Donde te dejen ser’. ¿Nota una evolución respecto a su primer álbum?
Sí, muchísima. En el primer disco estaba testeando sonidos. Yo me siento cómoda en muchos registros: flamenco, rock, soul... Ahora siento que ya sé por dónde quiero tirar. Compongo de otra manera y tengo muchas ganas del nuevo trabajo que estoy preparando. Igual que evoluciono yo también lo hace mi música.
Para quien no haya escuchado su música, ¿con qué influencias ha crecido?
Soy una mujer pegada a los cascos, escucho de todo, de verdad. Spotify me dijo que había escuchado casi 500 géneros distintos en un año. En mi familia no hay nadie músico, pero sí me ponían en casa a Malú, Antonio Orozco, Norah Jones, Michael Jackson, Miley Cyrus... Tengo influencias muy distintas y me encanta que sea así. Disfruto mucho escuchando música de todo tipo.
2025 le ha traído buenas noticias, incluso premios por canciones anteriores. ¿Cómo valora este año?
Siento que el trabajo va mereciendo la pena, que empieza a dar frutos. Siempre digo que la música es una inversión a largo plazo. Esto acaba de empezar, espero que en 2026 vengan más cosas. No voy a parar hasta conseguirlo. Me lo he currado un montón, que es algo que me digo muy poco, estoy muy agradecida con las personas que escuchan mi música, que sé que es muy difícil. A veces no me valoro lo suficiente, pero la Lucía pequeña estaría muy orgullosa de todo esto.
Da la sensación que está viviendo un viaje artístico muy intenso...
Sí, está siendo muy intenso porque encima lo compagino con mi trabajo en televisión. Ojalá pudiera dedicarme solo a la música, pero creo que merecerá la pena este esfuerzo. Lo estoy viviendo de manera intensa y cada noche me digo a mí misma que debo disfrutar del camino. De pequeña no podía ir a los conciertos porque lloraba, no era porque no me gustase, todo lo contrario, lloraba porque yo quería estar sobre el escenario. Por esto intento disfrutar de cada paso y trato de tener los pies en la tierra. Mi yo pequeña estaría muy orgullosa de todo esto.
Compone su propia música, grabaciones, conciertos, compinarlo con su ocupación en televisión... ¿Cómo es su día a día?
Hoy es mi día libre y, después de las entrevistas, me voy al local de ensayo. Preparo los conciertos en Galileo, luego sesión de composición... He sacrificado mucho, pero me hace feliz. Trabajo en un medio como Telecinco, doy el 100% también ahí. Mi madre me dice que esto algún día me pasará factura, pero yo ahora no puedo decir que no a nada, aunque sé que algún día tendré que parar. Por eso trato de cuidarme mucho.
Si nos vamos a marzo de 2024 a la Sala Búho Real, ¿qué le viene a la cabeza?
Son muy buenos recuerdos. He hecho cuatro conciertos allí, fue la primera sala donde hice un concierto solo mío, con mis canciones. He cantado ante miles de personas en la plaza Pedro Zerolo durante el Orgullo, pero los conciertos pequeños son muy especiales e importantes. Puedes mirar a la gente, hablar, crear un clima íntimo, que el público se involucre en esas emociones. El Búho es un lugar con mucha magia.
Ha bromeado alguna vez con llenar el Movistar Arena. ¿Cuánto hay de sueño real en eso?
Cien por cien. A veces me asusta el no conseguirlo y me repito que, si no lo alcanzo, también está bien. No te hace más o menos artista llenar un Movistar Arena, pero para mí es algo tan simbólico que incluso formaba parte de las contraseñas de mis redes sociales. Lo visualizo, lo sueño y sé que voy a llegar poco a poco, de sala en sala.
¿Tiene alguna manía antes de salir al escenario?
La verdad es que no. Siempre agradezco a mis músicos y, si tengo un momento sola, me miro al espejo y me animo a mí misma. Pero no tengo rituales raros.
¿Ha sentido alguna vez miedo escénico?
No. Con 5 años no era consciente de que eso era lo que quería, pero mi manera de expresarme era cantando, bailando y escribiendo. Hay gente que siente que estar ahí arriba puede generar vergüenza, para mí es todo lo contrario, es el único sitio donde puedo ser yo misma, donde siento que puedo hacer lo que me dé la gana y decir lo que yo siento. Siempre hay ese pellizquito de miedo que se convierte en adrenalina cuando empiezas a cantar, pero nunca pánico escénico. Con 10 años ya me subía a un escenario en un hotel a cantar un tema de Malú.
¿Qué le pide a este 2026?
Que más gente confíe en el proyecto, que venga a escucharme, que podamos llenar salas un poco más grandes y seguir creciendo, que haya más comunidad y que compartan más cosas bonitas conmigo. Sé que es muy difícil que alguien pague una entrada si no te conoce.
Como periodista, ¿qué titular le gustaría leer algún día sobre tu carrera musical?
“Lucía Fernández hace sold out en el Movistar Arena”. Cualquier cosa que implique haberme dedicado a la música.