La banda Estrellas de Buena Vista regresa a nuestro país para continuar con ‘Live in Havana Tour’, una gira que incluye parada en Madrid. Sobre el escenario del Circo Price se podrá saborear la esencia de la música popular cubana
Estrellas del Buena Vista:
“Nos dicen que parecemos un grupo de rock por la reacción del público”
Los termómetros siguen a la baja en este mes de enero, pero Inverfest ofrece calor caribeño en el escenario del Teatro Circo Price, con motivo del concierto que ofrecerá Estrellas de Buena Vista el próximo martes 27 de enero.
Hablamos con Lázaro Villa, uno de los fundadores del Buena Vista Social Club, sobre raíces, autenticidad, conexión con el público joven y la magia inexplicable de una música que sigue emocionando allá donde suena.
‘Life in Havana Tour’ ya está en España. ¿¿Cómo afrontan esta parte de la gira?
Ya estamos preparados. Llegamos a Canarias el 11 de diciembre y estamos estando este tiempo ensayando, afinando cosas. Esperamos que todo vaya a salir como tantas otras veces que hemos estado aquí en la península.
Los lazos culturales entre España y Cuba siempre han sido muy evidentes. ¿Qué supone para ustedes tocar en nuestro país?
En mi caso, soy de los fundadores de Buena Vista Social Club. He estado en España muchísimas veces, desde el año 2000 hasta el 2005. No sé cuántas veces, cada vez que había una gira, no solo para España, cuando íbamos a otros países de Europa, siempre hacíamos escala en España porque la sede de la compañía que nos movía es de Madrid. Era como estar de nuevo en la casa. Supongo que eso sigue igual, el sentimiento y la recepción son las mismas. Ya uno conoce muchísima gente aquí en España, no solo en Madrid, en Barcelona y en otras ciudades importantes. Por lo tanto, es como regresar a nuestro país.
Como bien dice, de estos 16 músicos que componen Estrellas Buena Vista, hay 10 que son originales del Buena Vista Social Club. Se puede decir que el espíritu de la formación sigue muy vivo.
Sí, indudablemente. Para nosotros, que veníamos de ese primer proyecto, es como una continuación de lo que hacíamos allá. Quizá la estructura de la orquesta no es la misma, pero el sonido y la intención sigue siendo lo misma. Hasta ahora ha funcionado bien en todos los lugares donde hemos estado. Me parece que va a seguir así.
Celebran esa herencia, pero también la proyectan hacia nuevas generaciones. ¿Les resulta sencillo conectar con este nuevo público?Nosotros esperábamos, cuando iniciamos el Buena Vista Social Club que el público iba a ser gente de la segunda, tercera o cuarta edad, o sea, gente ya mayor. No, paradójicamente, la mayoría del público era muy joven, eran muchachos que estaban todavía con la influencia de rock y todas las músicas que son anglosajonas. Y ese público joven, indudablemente, creció, se hizo más viejo, pero parece que le transmitió esa misma sensación a los que venían después. Ahora mismo, a los conciertos que hacemos con el proyecto Estrella de Buena Vista asisten muchísimos jóvenes. Eso nos compensa desde el punto de vista anímico, porque parece que las cosas siguen siendo igual, que los éxitos siguen dando resultados esperados.
Han podido llevar este show a Dubai, también van a pasar por Alemania. ¿Cuál es el secreto de que su música siga conquistando al público en cualquier rincón del mundo?
Días atrás nos hicieron otra entrevista y yo planteaba algo parecido: esto es algo que no tiene explicación, nadie puede decir a qué se debe. Suponemos, primero, que es por la calidad de lo que se interpreta y de lo que se proyecta para el público. Lo otro es lo auténtico. Cuando usted ve que algo es auténtico, que no está edulcorado, que no hay truco, eso ya abre puertas. Además, la música cubana ha permeado a toda la música del Caribe, de Norteamérica y del mundo. También aporta la calidad de los intérpretes, y la gente ya vivió eso. La gente de Madrid debe prepararse, porque van a recibir un producto de mucha calidad y muy auténtico.
En cada uno de sus conciertos se puede palpar el ambiente de las noches habaneras de antaño. Cuando está usted sobre el escenario, ¿a qué le evoca?
El cubano es un tipo de músico muy bohemio, independientemente de que sus actuaciones fueran en lugares muy específicos, incluso de cierta categoría, de élite. Después, cuando salía de ahí, él buscaba la calle, los lugares bohemios y estaba hasta las tantas horas de la noche. Eso lo fue cultivando, lo fue haciendo mucho más popular, mucho más conocedor de sus raíces y mucho más universal, porque mientras más auténtico eres de tu país, eres más universal. Cuando subimos al escenario y ves que el público responde, eso nos llena de satisfacción, y lo vivimos como si estuviéramos en La Habana.
Hablando con otros músicos cubanos siempre destacan que en su país la música estaba muy presente en el día a día desde pequeños. ¿Sigue teniendo una vigencia tan potente para que dentro de unos años pueda seguir vivo su legado?
Eso es difícil de vaticinar, primero porque, con las nuevas generaciones, los años pasan, no puede uno pensar que la gente se va a enquistar en una época determinada. Pero sí sabemos que siempre vamos a tener continuadores, vamos a tener personas que nos escuchen y que asistan a los conciertos. Siempre. Porque nos ha sucedido en lugares como Islandia, que está pegado al Polo Norte, incluso fue el presidente del país a nuestro concierto. La gente destacaba que era la primera vez que veían al presidente bailando. Eso te da una medida de que llega, es algo que va permeando. Supongo que sí, que eso va a continuar, quizás no con la misma afluencia, porque los tiempos cambian, la globalización va haciendo que las cosas auténticas vayan desapareciendo, pero yo tengo fe, porque lo he vivido durante muchos años. La gente inteligente respeta la autenticidad, va buscando eso; a la gente no se le puede estar engañando fácilmente. Y lo auténtico no engaña.
Son 16 artistas ahora mismo los que forman parte de esta gira de Estrellas de Buenavista. ¿Dan pie las giras a estrechar más lazos entre ustedes?
Con el músico cubano pasa algo, hay artistas que viven en otras latitudes, puedes estar diez años sin tener contacto con esa persona, pero a los diez minutos ya esa gente está integrada de una manera que no puedo explicar. Cuando suben a un escenario parece que llevan muchísimos años tocando juntos y que no ha habido esa diferencia de tiempo entre un encuentro y otro. Es algo que pasa con los músicos cubanos, no sé si con otros músicos de otras latitudes sucede. Cuando pasemos por Madrid, ustedes van a ver cómo funciona esto y no se lo van a explicar. No tiene explicación, lo van a sentir.
Con tantos años de trayectoria, ¿cuál es la anécdota más divertida que ha vivido encima de un escenario?
Bueno, ha habido muchas. Hemos llegado a lugares donde la gente no nos conocía, no hubo promoción previa. Nos pasó en la ciudad de Mozart. Allí nunca se había hecho música popular, parecía reservado para grandes conciertos de élite y de música clásica. Cuando llegamos allí, teníamos la idea de trabajar y hacer lo mismo de siempre, pero no podíamos garantizar el éxito. En el primer tema no, en el segundo tampoco, pero al tercer tema, todas esas personas que iban vestidas de etiqueta ya estaban bailando.
En otra ocasión estuvimos en el Vaticano, en el teatro Santa Cecilia del Vaticano. Entendíamos que era la Santa Sede, que quizás uno no puede ponerse muy popular. Sin embargo, desde la primera canción ya estaban bailando. Al terminar los aplausos eran grandiosos. Por eso digo que es algo que no tiene explicación, sencillamente sucede.
Un mensaje para el público para que se anime al concierto del día 27 en el Circo Price.
El público madrileño conoce nuestras músicas, hemos pasado por aquí varias veces, no solo con este proyecto, sino con el anterior. Además, hay muchos músicos cubanos aquí, en Madrid. Les recomiendo que no se pierdan los conciertos, porque la gente sale con la sensación de disfrute y de alegría que no se ven mucho. En las distintas localidades que hemos tocado nos dicen que parecemos un grupo de rock famoso, porque la reacción del público era como si estuvieran tocando los Rolling Stones o Queen. Por eso, les recomiendo que no se pierdan los conciertos. Y si no lo pueden ver en Madrid hay otras ciudades españolas donde vamos a estar. Van a disfrutar de lo lindo, eso se lo garantizo.