Personajes

Mar Expósito:

“El síndrome de la niña buena nos afecta a todos, a mujeres y a hombres”

La cantante rompe con los silencios heredados en ‘Niña buena’, una canción con la que reivindica la libertad personal mientras prepara un EP y trabaja en un tema para el Benidorm Fest

Mar Expósito ha decidido dejar de callar. Después de años vinculada a la música y al espectáculo, la artista atraviesa una nueva etapa en la que quiere utilizar toda la experiencia acumulada para contar, esta vez, sus propias historias. Tras ‘Creo mi mundo’ y ‘Orégano’, profundiza en los silencios familiares, la necesidad de aprobación y aquellas situaciones que durante generaciones se han escondido “debajo de la alfombra”.

Niña buena' está teniendo muy buenas cifras de reproducciones. Supongo que estará contenta con la acogida.

Estoy muy contenta. Sobre todo con todo lo que está pasando, con cómo me está conectando con otras personas y con el feedback que me está llegando. Hay personas que me dicen que les llega el mensaje, que les ha transmitido esa fuerza, esas ganas de seguir creciendo. Esto es lo que más me gusta.

Ha definido esta canción como “un canto para romper los silencios heredados”. ¿Cuánto hay del síndrome de la “niña buena” en la actualidad?

Mucho más de lo que aparentemente se ve. Precisamente por eso son silencios. A veces solamente salen a la luz cosas muy obvias, muy evidentes, pero ¿cuánto hay realmente de represión, de malos tratos y de aspectos así dentro de las familias a diario?

Llevamos muchos años de represión, de convivir con ese mensaje que dice la canción de “calladita estás más guapa”. Yo también soy madre, tengo una hija de 15 años que se está haciendo una mujer y veo que, en algún punto, alguien dentro de las familias tiene que romper con eso y decir: “Hasta aquí hemos llegado”.

Es para todos, hombres y mujeres de nuestra generación y de las que vienen. Tenemos que ser, como mínimo, una sociedad más respetuosa.

En la canción responde a ese “calladita estás muy guapa” diciendo que “mi música va a hablar”. ¿Cuánto hay de determinación personal en esta canción?

Muchísimo. Quiero poner mi música al servicio del mundo y que todas las experiencias que llevo vividas sirvan de algo. Siento que he sido la primera que he callado y que he tenido que aguantar muchas cosas, y he visto cómo otras personas de mi entorno también lo hacían.

A través de la música es la forma que voy a tener de reivindicarlo. Y si además llega a personas que puedan sentirse identificadas, mucho mejor.

El síndrome de la niña buena también implica estar pendientes de la aceptación ajena. ¿También se puede extrapolar al mundo de la música?

Sí, se da mucho. Creo que el síndrome de la niña buena nos afecta a todos, hombres y mujeres. Es esa vocecita que siempre te dice: “No hagas esto”. Ese juicio es permanente. Si fuéramos capaces de echar a un lado esa vocecita y escuchar nuestra voz interior, creo que realmente las cosas irían mucho mejor. Cada persona tiene un potencial para algo, una capacidad, y, si cada uno se centra en lo que realmente tiene que hacer, todo puede mejorar.

Quiero rescatar otra frase de la canción, “Cómplices las que barren debajo de la alfombra todo lo que sientes”, porque es muy potente...

Es una frase muy fuerte. Me emociona y me deja un poco en shock sacarla a la luz, así lo percibía cuando estaba en el estudio grabándola. Cuando tiene lugar una situación de falta de respeto, una situación de abuso o cualquier y hay personas a tu alrededor que, en lugar de ayudarte, barren debajo de la alfombra para que no se note, eso nos estanca como sociedad. Es algo que me ha tocado vivir muy de cerca, que tenía que salir por alguna parte, y lo ha hecho con la música.

Pero también me gusta quedarme con lo positivo. Después digo: “Yo decido ir de frente y me quedo con mi gente”. No puedo cambiar a los demás, ni cambiar esa impotencia por ver que nadie hace nada ante esto, pero sí puedo decidir qué hago yo y con qué tipo de personas quiero rodearme.

Ha mencionado anteriormente a su hija, que aparece en el videoclip de esta canción. Imagino que eso lo hace aún más especial.

Muchísimo. Ha sido muy especial y emotivo. Ha salido de forma muy natural, a ella le encanta la música, lleva muchos años estudiando comedia musical y baila superbien. Le venía como anillo al dedo.

Hablo mucho de romper el círculo, me parece muy importante. En mi linaje ha habido mujeres muy trabajadoras, mujeres que han trabajado en el campo y han hecho muchísimas cosas, pero han callado mucho. Y las de alrededor también han callado. Es como si a partir de aquí empezáramos con una generación mucho más libre. Mi hija es el reflejo real de eso.

¿Considera que hay un hilo que conecta sus tres últimas canciones: 'Creo mi mundo', 'Orégano' y 'Niña buena'?

Sí. Las tres han salido de mí. Cada persona es un universo y, dentro de ese universo, hay muchas experiencias que quieren salir a la luz. Está siendo muy bonito. 'Creo mi mundo' fue como la puerta de salida, el decir: “Venga, aquí voy a expresarme”. Con 'Orégano' salió algo más orgánico, más de cuerpo y de conexión con las personas. Y con ' ha salido algo que me dolía mucho. Creo que hay que transformar también el dolor en arte y seguir creciendo.

En 'Orégano' habla de afrontar los miedos. ¿Cuál es el suyo como artista?

Mi mayor miedo es decir lo que siento. Por eso me emociono mucho cuando hablo de ', porque es un tema que me costaba mucho. Estoy feliz de poder afrontarlo y de poder crecer, de saber que la repercusión que traiga, aunque también me puedan caer palos de forma figurada, me va a generar mucha más satisfacción. Cuanto más arriesgas, más ganas.

Hablamos de estas tres canciones, pero quizás haya gente que no sepa que ya estaba ligada a este mundo desde mucho antes.

Llevo toda la vida vinculada de alguna forma. Durante los últimos 10 o 15 años he estado en el mundo del espectáculo y he tenido la suerte de trabajar también como bailarina. He aprendido muchísimo sobre la conexión con la gente y la psicología de la música. He hecho dinner shows, conciertos en directo con músicos, eventos privados, corporativos... un poquito de todo. Ahora tenía la ilusión de hacer uso de todas estas tablas y ponerlas en práctica, pero, ahora ya sí, diciendo lo que siento.

Jugando con la idea del videoclip de 'Orégano', ¿está volando ahora más libre dentro de la música?

Sí. Eugènia Mur, la coreógrafa, cuando salió la canción decía: “Orégano, vuela alto”. Sí siento que estoy volando mucho más libre. Poder expresarse es como quitarse lastre y cada vez ir más ligera.

¿Cuáles serán los próximos pasos tras este 'Niña buena'?

Estoy trabajando ya en los próximos temas. Mi objetivo inicial era crear un EP. Si todo va bien, durante los próximos meses sacaré dos canciones más y después se juntarán para formar un EP de cinco temas.

A partir de ahí, también quiero trabajar en el directo. Quiero que tenga toda la fuerza de los videoclips y una puesta en escena potente. Y paralelamente estoy trabajando en un tema para el Benidorm Fest. Me han llegado muchos comentarios de gente diciéndome: “Esta canción suena a Benidorm”. Me lo estoy tomando con una ilusión especial porque creo que podría ser un buen punto de inflexión para crecer en mi carrera.

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