El dúo coruñés Lemot actúa este domingo 1 de marzo en La Sala del Movistar Arena, dentro del Festival Ultreia. Mientras, ultiman nuevo LP: ‘El faro’
Lemot:
“Nuestro éxito no es la fama, es poder dedicarnos a la música”
Ya han dejado su sello en festivales de tanto prestigio como el Arenal Sound o el Coca-Cola Music Experience, pero cuando una banda, como el caso de Lemot, tiene como cable a tierra la composición musical, sus pasos no se detienen para regodearse en las buenas críticas o las cifras en plataformas. Este dúo coruñés, formado por Álex Castro y Pablo Sobrino, está ultimando su nuevo álbum, ‘El faro’, que verá la luz en pocos meses y del que ya ha salido algún adelanto como ‘Golondrinas’.
Han pasado pocas semanas desde el lanzamiento de ‘Golondrinas’. ¿Qué valoración hacen de la acogida?
Álex Castro: Muy positiva. A la gente le está llegando el mensaje, que es algo muy importante para nosotros, está entendiendo el concepto, y eso es lo importante. Es el sonido por el que vamos a apostar de cara al disco. Contentos por las buenas críticas.
Pablo Sobrino: Tampoco nos fijamos demasiado en los números. No somos una banda que criminalicemos canciones por haber tenido menos reproducciones, como el caso de ‘Quiero quedarme’, que a lo mejor no ha tenido los números que la gente esperaba, pero la seguimos tocando, nos encanta y en directo es un cañón.
Álex Castro: Siempre hemos hablado de que las canciones tienen muchos caminos, hay algunas que son más de ‘streaming’, otras que son más de directo, otras que tras unos buenos directos crecen en el ‘streaming’ y viceversa. No es algo que nos atormente. Si hay buenos números, bienvenidos sean, obviamente, eso es que la gente lo está escuchando, pero si no es así confiamos en que las canciones tienen una vida larga.
La canción ha entrado en varias listas de Spotify. Obviamente eso ayuda a dar visibilidad al proyecto.
Pablo Sobrino: Sí, claro. El apoyo de las listas siempre viene bien. Más allá de los números, que eso es humo, significa a dar a conocer la banda. Entró el primer día en varias listas, así que felices de eso. Pero volviendo a lo de antes, no es algo que nos preocupe en exceso, no hacemos las canciones para que entren en una lista, sino para tener un catálogo que sepamos defender, que nos guste, no hay ninguna canción de la que nos hayamos arrepentido. Las listas van por un lado, nosotros por otro, y si en algún momento se cruzan nuestros caminos, genial.
Álex Castro: Hablando de números, creo que a Spotify y a la gente le gustan más los proyectos en general que una canción determinada, todo el mundo percibe más tu imaginario, tus canciones, no un tema solo en concreto. Eso es positivo.
La letra de ‘Golondrinas’ se refiere a la dificultad de consolidar en la actualidad una relación, pero a través de determinadas frases, ¿se puede extrapolar a otros ámbitos?
Pablo Sobrino: En las canciones nos gusta contar historias que te han pasado, que has vivido o que te han contado; tienen que tener algo de verdad. ‘Golondrinas’ habla de una relación imposible por el momento vital de cada persona. Hay frases como “para cortar una rosa hay que lidiar con las espinas” o“para aprender a levantarse hay que tropezar”, que al final hablan del aprendizaje. A veces sabes que algo no va a funcionar, pero aun así quieres intentarlo. Esa puerta queda abierta porque no sabes qué te va a deparar el futuro.
Hablemos del videoclip de canción. Aunque en la letra dicen que no son mucho de echar raíces, el vídeo sí que hace alusión a su tierra.
Pablo Sobrino: Echar raíces no va mucho con nosotros por ser músico; echar raíces siendo músicos es prácticamente imposible.
Álex Castro: Nuestra tierra es Galicia, nuestro faro al que llegar, necesitamos estar allí y pasar mucho tiempo, aunque ahora no vivamos por temas musicales y pasemos mucho tiempo de casa por la grabación de discos, la promoción y los conciertos. Somos gallegos, de A Coruña, y lo llevamos por bandera, eso se refleja en el videoclip. Todos los vídeos van a ser rodados allí. Las raíces, aunque no estemos allí, son gallegas.
‘Golondrinas’ es el adelanto de su próximo disco. ¿Qué pueden contar sobre ello?
Pablo Sobrino: El disco se llamará ‘El Faro’. Tenemos ya preparado el siguiente single, ‘En mi lugar’, que también evoca a Galicia. Estamos terminando de grabar nuevas canciones. Lleva una muy especial, que cuenta nuestra historia desde que nos conocemos, se llama ‘Rumbo de ceñida’. Este tema cerrará el disco y habla del lado duro cuando estás navegando, que puedes tener el viento a favor o rumbo de ceñida, que es el más difícil, avanzas muy despacio. Creemos que es una metáfora de nuestro camino, hemos hecho mucha carretera, muchas salas, en muchas ocasiones hemos tocado solo para los camareros, hemos cargado furgonetas, hemos conducido solos durante horas... hemos hecho ahí mucha mili.
Álex Castro: Es el camino que hemos elegido y, en cierto modo, también es el que nos ha tocado. No queremos atajos. Todo lo bueno que venga, como los números en plataformas, bienvenido sea, pero a nosotros lo que nos gusta es hacer canciones como oficio, tocar en escenarios, pasarnos la vida tocando en salas y en festivales. Para nosotros el éxito es eso, dedicarnos a la música, no ser famosos.
Mucha gente quizás les haya conocido por colaboraciones como artistas como David Otero o Maldita Nerea, pero detrás de eso hay muchas horas de ensayos y de directos. El camino al éxito no siempre es fácil.
Álex Castro: Lo bonito de esas colaboraciones es que son de verdad, nadie ha buscado eso, ninguna discográfica ha llamado a la puerta de la otra. Surgió porque a artistas como David Otero o Noan les hemos conocido en escenarios, hemos hablado, nos hemos caído bien, han escuchado nuestra música, les ha gustado y ha surgido la idea de colaborar por pura diversión. De ahí han salido canciones porque han sentido las historias como suyas y querían cantarlas, pero no ha sido nada estratégico. Y eso es muy bonito. Admiramos a David Otero desde El Canto del Loco y su etapa en solitario. De hecho, el dico ‘Un viaje nada-lógico’ es un referente para nosotros. Gran parte del sonido de Lemot viene de ahí.
Pablo Sobrino: Bebemos mucho de la guitarra, en Lemot muchas de las cosas nacen a través de ese instrumento. Por eso en todas las bandas referentes es muy protagonista la guitarra. David es muy buen guitarrista, a nivel de técnica, de ejecución, de gusto y de sonido.
Precisamente, la guitarra es muy protagonista en el sonido de Lemot. ¿Es una reivindicación?
Pablo Sobrino: Es nuestro instrumento. Somos guitarristas. Nos han dicho alguna vez que hay “mucha guitarra”. Pues sí, la hay, y la va a haber. Aceptamos la crítica, pero Lemot no va a cambiar; si tuviéramos que quitar las guitarras, nos dedicaríamos a otra cosa.
Álex Castro: La suerte que hemos tenido es que siempre hemos estado rodeados de un equipo que nos ha permitido hacer lo que queremos. Ni el manager ni la discográfica nos han impuesto nada. Solo nos han pedido hacer canciones. Y eso está muy bien, porque nos ha permitido crecer creativamente, sin techos.
A Lemot se le etiqueta como pop rock. ¿Qué opinan de las etiquetas?
Pablo Sobrino: Son una forma de clasificar la música, es algo más social que musical. Creo que hay bandas, como Sleeping With Sirens, que son muy metaleros pero las canciones son pop. También hay bandas referentes en el indie que, si las desnudas, hacen un pop de manual.
Álex Castro: Para nosotros son corrientes. Spotify, por ejemplo, nos ha metido en listas indies, y nosotros encantados, genial, pero nos gusta el pop, el rock.... que las etiquetas las ponga la gente. Hacemos canciones y bebemos de muchas fuentes de inspiración. De hecho, tenemos una canción, ‘Vespa verde agua’, que nació de unos acordes de bossa nova, aunque nadie la encasille ahí. Incluso en el disco nuevo vienen algunos guiños a la música gallega. Creo que lo bueno que han traído las plataformas es que hay más libertad, tú puedes subir lo que quieres, no está tan acotado a medios como la radio. Eso, creativamente, es muy bueno para los artistas.
A lo largo de la entrevista han hablado de influencias. ¿Cuáles son las principales que tiene Lemot?
Pablo Sobrino: Muchas y muy variadas: The Beatles, Coldplay, Johnny Cash, Muse, Hendrix, B.B. King, Eric Clapton, Pink Floyd, Dire Straits...En España, El Canto del Loco, Pereza, Iván Ferreiro, Los Piratas, Xoel López, Deluxe, Andrés Suárez... Por una lista nuestra pueden pasar muchos artistas.
Álex Castro: Por ejemplo, el otro día, en una entrevista, nos pidieron que tocáramos algo inesperado, y optamos por ‘Dolores’ de Los Suaves. Es un tema que hacíamos cuando empezamos a tocar por salas pequeñas.
¿Qué ha cambiado en sus vidas desde aquellos comienzos en salas pequeñas hasta ahora?
Álex Castro: No ha cambiado tanto. Ahora tenemos más gente trabajando con nosotros y más organización, pero seguimos recorriendo salas por España y yendo a festivales, nos involucramos tanto en el directo como en el estudio. Realmente notamos más posibilidades.
Pablo Sobrino: Notamos más comodidades para todos. Lo bueno de haber hecho tanta carretera y haberlo hecho solos es que sabes el valor del trabajo que está haciendo la otra persona. No sales de un reality o de la nada, te pones a llenar recintos grandes y ves a gente que está trabajando contigo y no sabes realmente qué están haciendo. Nosotros sabemos en todo momento qué está haciendo cada persona de nuestro equipo y lo difícil que es hacer ese trabajo.
Álex Castro: También sabemos la dificultad que es llevar a alguien para hacer un determinado trabajo. Por ejemplo, ahora llevamos un backliner, y para nosotros es un lujo. Es un curro alucinante.
Próxima parada: La Sala del Movistar Arena este domingo 1. ¿Qué expectativas tienen?
Álex Castro: Estamos muy felices por actuar en un sitio donde tuvimos la suerte de cantar un tema con Noan en su concierto. Es nuestra primera vez haciendo concierto completo allí, así que tenemos muchas ganas. Es una sala increíble, y una suerte compartir cartel con Despistaos y un montón de bandas geniales. Expectativas pocas, que la gente escuche nuestras canciones, que disfrute, que se evada de sus movidas durante el tiempo que estén ahí y que salga con buen sabor de boca y con ganas de volver.
2026 se presenta con disco nuevo y más conciertos. ¿Ilusión o vértigo?
Pablo Sobrino: Siempre hay un punto de vértigo. Cada uno tiene ilusión y vértigo en el nivel que esté, quieres subir escalones, llenar salas cada vez más grandes, que la gente te conozca más, que el proyecto vaya mejor... pero cada escalón nuevo tiene el mismo vértigo y la misma ilusión que el anterior. Estamos un poco en otra dimensión, pero exactamente igual: con el mismo vértigo, con el mismo miedo de llenar las salas y con ganas de que las canciones lleguen al público y se sientan identificadas con ellas. Si te paras a mirar para atrás, estamos en el mismo punto. Evidentemente tenemos ilusión porque vemos que el proyecto está gustando.
Álex Castro: No nos damos cuenta porque estamos haciendo canciones e intentando mejorar cada día. Hemos hecho un trabajo muy grande en este disco para sacar toda la verdad que llevamos dentro para que las canciones lleguen más a la gente, ha habido mucha introspección, hemos pasado mucho tiempo mirando adentro; las canciones salieron del tirón cuando conseguimos encontrar el sonido que queríamos. Queremos que esa la base: el directo, la verdad y nuestra esencia. ‘El Faro’ representa eso: nuestro lugar, nuestro refugio, lo que nos guía. Nos dice hacia dónde ir... y hacia dónde no. Es el título que mejor define todo lo que queríamos transmitir con el disco.