El futuro bulevar peatonal de la calle Alcalá se comenzará a construir en febrero y se extenderá hasta 2027

La remodelación entre Cibeles y Plaza de la Independencia, que también recuperará el arbolado de los años sesenta e incorporará un carril bici, permitirá a los viandantes transitar por el monumento

La remodelación de la calle Alcalá entre Cibeles y la Plaza de la Independencia arrancará a principios de febrero y se extenderá hasta el primer trimestre de 2027 con una inversión de 6,1 millones de euros y el visto bueno de la Unesco, la Comisión Local de Patrimonio Histórico y el Consejo Cívico y Social del Paisaje de la Luz.

Lo ha anunciado la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, la primera del año. Con los trabajos se creará un paseo central que permitirá tener una mejor perspectiva de la Puerta de Alcalá, además de recuperarse la doble alineación de arbolado original de la calle, que desapareció a finales de los años 60 para la ampliación de la calzada.

La nueva configuración de la calle permitirá a los ciudadanos transitar por el monumento, que recuperará en parte su condición de puerta de acceso a la ciudad, ha explicado García Romero, que ha recordado que este proyecto estaba previsto aprobarlo en octubre pero, “con buen criterio del alcalde (José Luis Martínez-Almeida) decidió retrasarlo hasta que las obras de Madrid fueran terminándose, sobre todo las que afectaban más a esta zona”.

PASEO CENTRAL DE CASI 4 METROS Y CARRIL BICI

El proyecto contempla una sección compuesta por dos carriles más carril bus en cada sentido, un paseo central de 3,8 metros de ancho y un carril bici segregado en el lado sur que conectará el de la calle Alcalá con el de Serrano, dando acceso también al parque del Retiro.

El espacio ganado por la reducción de los actuales carriles permitirá ampliar sustancialmente la acera norte, la que soporta la mayor intensidad peatonal de la calle, y recuperar la doble alineación de arbolado histórica con la plantación de 57 nuevos árboles, “uno de los valores esenciales de este eje que se había perdido”. Además se colocarán franjas con plantaciones arbustivas tanto en las dos aceras como en el paseo central.

NUEVOS MATERIALES, MOBILIARIO E ILUMINACIÓN

La intervención plantea la renovación de todo el pavimento, a base de losa y adoquín de granito, y se renovará el asfalto de la calzada. Igualmente se sustituirá el alumbrado público por un modelo de farola adecuado al entorno patrimonial sobre el diseño histórico utilizado en calle de Alcalá, pero con tecnología LED de alta eficiencia energética. A ello se unirá la renovación y ampliación del mobiliario urbano y la reordenación de los espacios destinados a terrazas de veladores.

RECUPERAR UN TRAZADO DE FINALES DEL XIX

La remodelación supondrá la integración visual y funcional de la Puerta de Alcalá “reduciendo su carácter de monumento aislado en una glorieta y acercándolo a la ciudadanía”, ha explicado el Ayuntamiento.

Para ello se remodelará el jardín recuperando uno de los trazados de finales del siglo XIX, que permitirá la permeabilidad peatonal que conecte la calle Alcalá con el área de configuración triangular, actualmente empleada como espacio de contemplación.

Supondrá un nuevo paso peatonal en la parte oeste de la plaza, además de adecuar el paso existente en el este, junto a un estudio de la iluminación del monumento, modificando la ubicación de los puntos de luz y mejorando los proyectores.

El proyecto mantendrá la mayor parte de la pavimentación actual de las aceras de la plaza ejecutadas en del año 2009, aunque mejorando la accesibilidad con nuevos encaminamientos a los pasos peatonales y paradas de transporte público para adecuarlas a la normativa de accesibilidad universal.

La actuación en la plaza se completará con la redistribución del transporte público incrementando posiciones y generando isletas para la colocación de las marquesinas.

LAS AFECCIONES DE MOVILIDAD “MÁS GORDAS” SERÁN EN JULIO Y AGOSTO

La delegada ha explicado que se ha llegado a un acuerdo con el área de Movilidad, con Borja Carabante al frente, “para reducir tanto el plazo de las actuaciones” como que sea en verano, en julio y agosto, cuando se registren aquellas afecciones al tráfico “más gordas por las obras de la propia Puerta de Alcalá”.

“Nuestra voluntad es realizar las obras pero molestar a los madrileños lo mínimo posible”, ha aseverado la titular del área, que ha insistido en que “son unas obras fundamentales para Madrid, para su patrimonio”.

El objetivo de la intervención es “recuperar ese icono, hacerlo más fuerte, que se ponga con iluminación, con mejor ajardinamiento para que la gente pueda disfrutarlo no solamente como un monumento aislado en mitad de una plaza sino que forme parte de la ciudad”, ha apostillado la titular de Obras.

Por su parte, la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, ha defendido que “supone una continuidad al proyecto que ya en su momento se hizo de Cibeles hacia Sevilla que ha mejorado sustancialmente la calidad de ese espacio público”. “Se da continuidad al que probablemente es uno de los puntos no sólo más bonitos de Madrid, que indudablemente lo es, sino probablemente de toda Europa”, ha zanjado.

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