El Hospital de Torrejón pone en marcha la VII edición del Programa Vivir en la Montaña para pacientes de Salud Mental

La iniciativa consiste en realizar rutas de senderismo en la Sierra de Madrid para conectar con la naturaleza, reducir la ansiedad y mejorar la autoestima

El Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Torrejón ha organizado VII edición del Programa Vivir en la Montaña, una iniciativa que tiene como objetivo actuar como terapia no farmacológica para los pacientes con trastornos o enfermedades mentales.

Este proyecto, que comenzó en marzo de 2018, consiste en la realización de rutas de senderismo con una distancia media de nueve kilómetros en la Sierra de Madrid para curar desde el poder de la naturaleza.

“Caminar, escuchando y escuchándonos. Rencontrase con uno mismo, dejarse abrazar por la brisa y el sol”, son algunos de los beneficios que enumera la jefa de servicio de Salud Mental, Helena Díaz Moreno, que ha destacado que con este tipo de rutas se logra reducir la ansiedad y el estrés, se mejora el estado de ánimo, la concentración y la autoestima.

Este programa está indicado para pacientes de abordaje en la Unidad de Salud Mental y en el Hospital de Día de Psiquiatría. “Generalmente los asistentes forman un grupo heterogéneo en edad, diagnóstico y proceso de tratamiento”, ha explicado la especialista.

El programa está organizado para poder hacer una salida coincidiendo con cada estación del año. De esta forma, los pacientes aprecian los cambios de colores en cada estación, así como las especies de flora y fauna propias de cada zona en distintas etapas tanto del calendario como de su proceso.

Durante la actividad, los pacientes van en todo momento acompañados por profesionales de la Unidad de Salud Mental del Hospital Universitario de Torrejón, una enfermera especialista en Salud Mental, un terapeuta ocupacional y un trabajador social. Asimismo, la preparación de la ruta corre a cargo de un experimentado montañero profesional.

RELACIONES SOCIALES

Además de trabajar habilidades como las relaciones sociales con otros compañeros y tener el reto de superarse a uno mismo, los responsables recuerdan que caminar por el campo ayuda a los pacientes a “cargar pilas y a oxigenarse”.

“El ejercicio físico libera endorfinas y serotonina, le damos a nuestra mente un espacio abierto y sano para relajarse y centrarse en el aquí y ahora, y logramos conectar con el bienestar, la calma y los pensamientos positivos a la vez que desconectamos de ruidos molestos como la rutina, los móviles, los problemas y las angustias”, asegura la doctora.

Según Díaz Moreno, acercarse a la naturaleza “nos aleja del malestar y del sufrimiento”, al tiempo que nos ofrece otros beneficios como la exposición al sol, que aporta vitamina D “y mejora nuestros ritmos de sueño-vigilia”.

DE SEIS A DIEZ KILÓMETROS

Para que pueda participar cualquier persona las rutas son de nivel sencillo, oscilando desde los seis hasta algo más de 10 kilómetros. Con este programa se han visitado parajes como Cercedilla, La Morcuera o La Pedriza, pasando también por provincias como Guadalajara, donde se ha llevado a los pacientes a espacios naturales espectaculares.

Indicado para todo tipo de pacientes psiquiátricos que se encuentren en buena forma física y que “necesiten ese ‘empujoncito’ para poder hacer algún tipo de actividad de ocio saludable”, este proyecto de carácter y contenido terapéutico se realiza en grupos controlados.

Ofrece también a los profesionales la oportunidad de conocer a los pacientes fuera del contexto de las consultas, y del propio centro sanitario, al “compartir momentos agradables junto a ellos”. “Los pacientes están encantados. Si por ellos fuera, saldríamos todos los meses al menos una vez”, ha destacado David Bueno, trabajador social del centro hospitalario.

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