El Ayuntamiento estudia abrir el parque del Capricho los días laborables para grupos de entre 150 y 200 personas

Carabante inaugura la restauración del Fortín y del Casino de Baile, dos construcciones singulares de este jardín histórico del siglo XIX

El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha avanzado este lunes que el Ayuntamiento de Madrid estudia abrir el parque del Capricho en días laborables después de verano para grupos reducidos de entre 150 y 200 personas.

Actualmente este pulmón verde de la Alameda de Osuna está abierto a un público limitado a mil personas simultáneamente durante los fines de semana y días festivos. “Lo que estamos valorando es abrir el parque del Capricho en días laborables, algo que hasta ahora no está permitido, y para grupos pequeños, para un número menor de personas que el fin de semana”, que en la actualidad es de mil personas, ha explicado el delegado.

La idea en la que trabaja el Consistorio es su apertura de martes a domingo cerrando únicamente los lunes para las tareas de mantenimiento y siempre bajo la premisa de “limitar mucho el número de personas precisamente para mantenerlo en las mejores condiciones de uso y disfrute de todos los madrileños”. Esa limitación de acceso se haría como en la actualidad los fines de semana, vía grupos y con tornos, para entrar a medida que se vaya saliendo.

RESTAURACIÓN DEL FORTÍN Y DEL CASINO DE BAILE

Carabante ha comprobado cómo han concluido los trabajos de restauración del Fortín y el Casino de Baile del jardín de El Capricho, dos construcciones singulares cuyas obras han supuesto una inversión de 655.000 euros.

Acompañado por el concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, y el concejal de Barajas, Juan Peña, el delegado ha destacado que la restauración del Fortín y el Casino de Baile no sólo devuelve la belleza y el valor patrimonial a este jardín único sino que también reafirma la responsabilidad municipal con la protección del patrimonio natural e histórico de la ciudad.

Las obras han tenido una duración de cinco meses. La intervención ha seguido criterios de conservación patrimonial priorizando el uso de técnicas tradicionales y materiales compatibles con los originales con el objetivo de respetar al máximo la autenticidad de las estructuras y su armonía con el entorno natural.

El Fortín, una pequeña fortificación que forma parte del conjunto romántico del jardín, ha sido objeto de una cuidadosa intervención centrada en preservar su carácter original. Los trabajos han incluido la limpieza manual de los muros de ladrillo y mampostería, el saneamiento estructural y la aplicación de morteros de cal y productos consolidantes para reforzar la construcción sin alterar su aspecto histórico.

Uno de los hitos más destacados del proyecto ha sido la reconstrucción de la garita desaparecida, llevada a cabo a partir de documentación gráfica, modelos históricos y planos antiguos. También se ha recuperado el pavimento original del interior y se han instalado nuevas pasarelas de madera tratada que, además de ser funcionales, se integran visualmente con el entorno del parque sin desentonar con su carácter natural.

MATERIALES FIELES AL ESTILO DEL EDIFICIO

En el caso del Casino de Baile, edificio de gran valor simbólico y arquitectónico dentro del jardín, la intervención se ha centrado en la consolidación estructural y la recuperación de sus elementos originales. Se ha restaurado la fachada noreste, que presentaba un notable deterioro, y se ha llevado a cabo la impermeabilización completa de la terraza devolviendo estabilidad al conjunto.

También se ha actuado en los muros interiores y exteriores, retirando los revestimientos en mal estado y aplicando nuevos acabados con mortero de cal para preservar la coherencia estética. La bóveda del salón principal ha sido reforzada mediante la consolidación del murete perimetral y la renovación parcial de su base de mampostería, con aplicación de revocos compatibles con los materiales originales.

Las actuaciones han incluido además la restauración de elementos singulares como peldaños, suelos y pavimentos, utilizando piezas originales o nuevas, fabricadas con materiales fieles al estilo constructivo del edificio. Las carpinterías de madera han sido cuidadosamente rehabilitadas, respetando su diseño histórico.

En el entorno exterior del casino se han acometido mejoras en los accesos, modificando pendientes y tratando el terreno para mejorar la filtración del agua de lluvia y prevenir futuras escorrentías, con lo que se garantiza una mayor durabilidad del conjunto.

HISTORIA DEL PARQUE

El jardín de El Capricho fue diseñado a finales del siglo XVIII por encargo de María Josefa Alonso Pimentel, la duquesa de Osuna, siendo uno de los pocos de estilo paisajista europeo que se conservan en España. Con una superficie de 17,14 hectáreas, ha logrado mantener prácticamente inalterado su trazado original, lo que lo convierte en un testimonio excepcional del arte paisajístico de la Ilustración.

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