Los mercados municipales celebran San Isidro con un homenaje a su dulce más castizo, las rosquillas del santo
Conmemoran la festividad con diversas actividades especiales como actuaciones de chotis y organillo, reparto de claveles y abanicos y degustaciones
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Rosquillas listas y tontas, de Santa Clara, francesas o jubilares, junto a barquillos y caramelos de violeta, han sido grandes protagonistas este martes en el Mercado de Tetuán, convertido en una auténtica verbena castiza madrileña por San Isidro, patrón de la capital.
Entre mantones y claveles, chulapos y chulapas han bailado los acordes del chotis entre los puestos del mercado durante el homenaje a las Rosquillas del Santo, organizado por el Ayuntamiento de Madrid y la Asociación de Empresarios Artesanos del Sector de Pastelería de Madrid (ASEMPAS) para reivindicar la tradición repostera madrileña , así como el papel de las pastelerías artesanas y del comercio de proximidad en la vida de los barrios.
Durante la jornada, los asistentes han tenido la oportunidad de degustar rosquillas y productos típicos elaborados por pastelerías artesanas madrileñas como América, La Raya, Formentor, Viena Capellanes, Mifer, El Riojano, La Pajarita y Venecia, además de productos ofrecidos por puestos del propio mercado como Variantes Enrique o Delicias de Esir.
🍩 Los mercados municipales se suman a la celebración de #SanIsidroMadrid2026 con un homenaje a su dulce más castizo, las rosquillas del santo
— Ayuntamiento Madrid (@MADRID) May 12, 2026
La vicealcaldesa @InmaSanzO acompañada de la delegada @engra9 ha visitado el mercado de Tetuán para rendir pleitesía a este manjar pic.twitter.com/aw25tbalZx
Durante el acto, la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, acompañada por la delegada de Economía, Innovación y Hacienda, Engracia Hidalgo, y por la concejala-presidenta de Tetuán, Paula Gómez-Angulo, ha entregado además el reconocimiento ‘Tía Javiera’ a la Pastelería Venecia, un histórico obrador situado en la plaza de San Amaro y con más de 60 años de trayectoria en el distrito de Tetuán.
El galardón distingue la defensa de la tradición pastelera madrileña y la calidad artesanal de una pastelería que todavía mantiene elaboraciones clásicas como torrijas, bartolillos, buñuelos, mazapanes, roscones o rosquillas, además de tartas como la San Marcos o la selva negra de chocolate blanco y cava.
El premio recupera el nombre de la legendaria Tía Javiera, la rosquillera madrileña del siglo XIX vinculada para siempre a las fiestas de San Isidro. La tradición atribuye a esta pastelera, originaria según distintas versiones de Fuenlabrada o Villarejo de Salvanés, la popularización de las rosquillas que se vendían en la pradera de San Isidro.
ROSQUILLAS TRADICIONALES E INNOVADORAS
El presidente de ASEMPAS, Jonathan Yagüe, ha destacado que San Isidro representa “la semana grande para todos los madrileños” y ha animado a vecinos y visitantes a acercarse a las pastelerías artesanas para degustar las distintas variedades de rosquillas.
“La tradición siempre gana, pero siempre hay clientes que buscan innovación”, ha explicado Yagüe a los medios, al tiempo que ha defendido el trabajo de los obradores artesanos para “reinventar los dulces de toda la vida para que no dejen de pasar de moda”.
Yagüe ha detallado las diferencias entre las variedades más típicas de las Rosquillas del Santo. Las ‘tontas’, elaboradas con anís y sin cobertura; las ‘listas’, las más demandadas, bañadas con fondant y un toque de limón y naranja; las de Santa Clara, cubiertas de merengue seco; o las francesas, coronadas con almendra picada.
A ellas se suman las rosquillas jubilares bañadas en chocolate y nuevas versiones innovadoras que cada año incorporan los maestros pasteleros madrileños, algunas con sabor a violeta o adaptadas a intolerancias.
“Las rosquillas tienen que ser inclusivas y válidas para todo el mundo”, ha defendido el presidente de ASEMPAS, que ha explicado que las versiones sin gluten sustituyen la harina de trigo por harina de arroz y que las variedades sin azúcar emplean edulcorantes aptos para diabéticos.
Según sus previsiones, las pastelerías artesanas madrileñas esperan vender más de seis millones de rosquillas durante las fiestas de San Isidro.
INMA SANZ: “MADRID ES UNA CIUDAD ALEGRE Y DISFRUTONA”
Para la vicealcaldesa, mercados como el de Tetuán representan Madrid como “una ciudad alegre, disfrutona y que vive en sus calles”, un carácter que, ha señalado, se hace “mucho más visible y colorido” con la llegada de San Isidro.
Sanz, ha reivindicado así el papel de los mercados municipales como “lugares de encuentro, intercambio y calidad” y ha subrayado el apoyo del Ayuntamiento a estos espacios a través de la Estrategia de Comercio y Hostelería, que destinará este año 13 millones de euros a los mercados municipales, de los que 11 millones serán para actuaciones de modernización.
“Lo más importante es que esa modernización no alterará su naturaleza”, ha señalado la vicealcaldesa, que ha defendido estos mercados como espacios esenciales para la vida de barrio y las tradiciones madrileñas.
Madrid apoya a los mercados municipales en su modernización sin perder su esencia de lugares de encuentro, intercambio y calidad.@engra9 #MadridEnMarcha pic.twitter.com/eAiwCpE59o
— Inma Sanz Otero (@InmaSanzO) May 12, 2026
La vicealcaldesa también ha subrayado el papel de ASEMPAS, asociación que agrupa a cerca de 600 comercios, y del Sello de Pastelería Artesana, una distinción con la que cuentan actualmente 18 empresas y que garantiza procesos de elaboración tradicional y productos elaborados mayoritariamente en obrador propio.
Además, ha recordado la colaboración del Ayuntamiento con la Escuela de Pastelería y Panadería del mercado de Puerta Bonita y las ayudas concedidas a ASEMPAS desde 2020, dentro de las iniciativas municipales destinadas a proteger los mercados y potenciar la marca Alimenta Madrid.